Etiqueta: Yara Medina

  • LA SEMILLA DE UN RUMOR

    Estos últimos meses el blog ha tenido un aumento de suscripciones. En agradecimiento a estas personas, he decidido compartir este relato corto con tod@s ell@s.  «La semilla de un rumor» es una historia que surge cuando me invitan a participar en la antología La Primavera Solidaria de Cristian. El relato nos lleva a la juventud de Eugenia…

  • Un Rumor sin fronteras…

    Nuestra estancia se llena de una luz intensa, cálida y arrolladora que logra despertar cada fibra de nuestro cuerpo llenándola de energía. El calor se adentra cual llamarada al abrir la ventana que se diluye para dejarnos pasar al otro lado. Nuestros pasos, llevados por la curiosidad, no dudan en adentrarse en este nuevo viaje…

  • En la Ventana con Yara I

    DETRÁS DE EL RUMOR  La entrada de hoy no nos llevará a ningún lugar del pasado. En esta ocasión la autora Yara Medina se sienta en esta Ventana para desvelar secretos, anécdotas, lugares, personas y objetos que de alguna manera llegaron a inspirarla.         Me gustaría compartir con los que se asomen a…

  • Toques en el Cristal

    Pequeños…cortos…insistentes…Así es la llamada que nos hacen desde el exterior…si descorremos las cortinas nos encontraremos con la sonrisa de Carmen y sus ojos morunos… Nos llama desde el otro lado de la ventana… ¡Y no viene sola! Ian, con sus ojos risueños, apoya un hombro en el marco mientras espera nuestra respuesta. Mark, con su…

  • Desde el balcón de Luisa

    Notas arrancadas de las cuerdas de un timple llegan a nuestra ventana. Llevamos muchas semanas esperando una nueva visión. Abrimos una de sus hojas esperando encontrarnos con Tomás y Luisa, nuestros visitantes del pasado. Esta vez el sonido de las olas en la oscuridad de la noche nos acerca a la costa. Observamos cómo la…

  • Visitantes del pasado

    Comienza a oscurecer y nos encontramos a buen resguardo tras el aviso de fuertes vientos. Hace horas que los ruidos de los postigos de la ventana no nos sobresaltan. Cuando levantamos la vista de lo que nos ocupa, no asustamos al ver cómo dos sombras atraviesan la ventana. Nos mantenemos en nuestra posición, sin apenas respirar, esperando…

  • Al otro lado, Siemprevivas.

    Al pasar junto a la ventana nos detenemos. No recordamos haber colocado aquella jarrita sobre el alfeizar. Al acercarnos, nos fijamos en la cerámica tosca de arcilla oscura con un asa pequeña y un mango como agarre. La brisa ligera mueve las flores que hay en su interior. Una sonrisa se nos escapa al intuir…