{"id":2239,"date":"2016-10-01T16:00:09","date_gmt":"2016-10-01T16:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/ventanaalpasado.com\/?p=2239"},"modified":"2016-10-01T16:00:09","modified_gmt":"2016-10-01T16:00:09","slug":"la-semilla-de-un-rumor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/2016\/10\/01\/la-semilla-de-un-rumor\/","title":{"rendered":"LA SEMILLA DE UN RUMOR"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#b36fa7;\">Estos \u00faltimos meses el blog ha tenido un aumento de suscripciones. En agradecimiento a estas personas,\u00a0he decidido compartir este relato corto con tod@s ell@s.\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3 style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#b36fa7;\"> \u00abLa semilla de un rumor\u00bb es una historia que surge cuando me invitan a participar en la antolog\u00eda <strong><a style=\"color:#b36fa7;text-decoration:underline;\" href=\"https:\/\/www.amazon.es\/primavera-solidaria-Cristian-May-Lorentz-ebook\/dp\/B01FYGZCX4\/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;qid=1474554252&amp;sr=8-1&amp;keywords=la+primavera+solidaria+de+cristian\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La Primavera Solidaria de Cristian<\/a>. El relato\u00a0nos lleva a la juventud de Eugenia Artiles,<\/strong>\u00a0un personaje que aparece en El rumor de las fol\u00edas. Sin previo aviso, se col\u00f3 en mi mente y me exigi\u00f3 que contara su historia. Do\u00f1a Eugenia es as\u00ed, no pide, exige. Y como ver\u00e1n, no pude resistirme. La idea de contar la historia de amor de los padres de Tom\u00e1s y Ram\u00f3n Westerling tom\u00f3 fuerza; y este es el resultado.\u00a0<\/span><\/h3>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em><strong><span style=\"color:#800080;\">Para todo aquel que desee leerlo en PDF puede descargarlo <a style=\"color:#800080;\" title=\"la-semilla-de-un-rumor_relato\" href=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/la-semilla-de-un-rumor_relato.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a><\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#800080;\"><strong><em>LA SEMILLA DE UN RUMOR<br \/>\n<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><em>Finales s. XIX, ISLA DE GRAN CANARIA. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2313 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/bce30178c97ddfaa4e89d3bba79687b3.jpg\" alt=\"bce30178c97ddfaa4e89d3bba79687b3\" width=\"173\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/bce30178c97ddfaa4e89d3bba79687b3.jpg 345w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/bce30178c97ddfaa4e89d3bba79687b3-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/>La naturaleza hab\u00eda dotado a Eugenia de una belleza morena unida a un car\u00e1cter fiero. Su conexi\u00f3n con la isla de Gran Canaria part\u00eda desde su nacimiento, como todo aquel que es bendecido por los rayos de sol de las islas afortunadas, la brisa de los Alisios y el arrullo del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Ella adoraba la isla, la vida llena de comodidades y sus escapadas solitarias a los barrancos. Le gustaba el mar tanto como cabalgar por la finca Las Grutas, que se ubicaba en Telde. Proven\u00eda de una familia adinerada de la isla de Gran Canaria y su padre hab\u00eda nacido con el firme prop\u00f3sito de agrandar las riquezas de los Artiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eugenia estaba acostumbrada a tener mucho tiempo libre, a acudir a compromisos sociales y a cumplir como una buena hija. Los sirvientes m\u00e1s confiados no se guardaban de decirle que era muy consentida y que deb\u00eda dejar de andar sola por el campo a lomos de un caballo. Ella hac\u00eda o\u00eddos sordos pues, hasta el momento, ni sus padres ni sus hermanos mayores hab\u00edan logrado vencer a su terquedad. Eugenia, por el contrario, prefer\u00eda llamar <em>libertad<\/em> a lo que todos calificaban como <em>tozudez<\/em>. Ninguno de ellos entend\u00eda que\u00a0 se sent\u00eda libre en aquellos momentos que robaba a su vida. Respiraba feliz cuando pod\u00eda adentrarse en las calderas volc\u00e1nicas, calentarse con los d\u00edas c\u00e1lidos y respirar el aroma de la laurisilva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><br \/>\nLos tiempos cambiaban para la mujer y ella era \u00e1vida lectora de todo lo que llegaba de fuera. Noticias, moda, corrientes ideol\u00f3gicas, guerras y la vida en las colonias espa\u00f1olas. Su madre llevaba tiempo castig\u00e1ndola por su impetuosidad ante conversaciones entre adultos. Las se\u00f1oritas, insist\u00eda, deb\u00edan mantenerse sumisas y al margen de las discusiones de los hombres. Eugenia se revolv\u00eda sin poder evitar que sus oscuros ojos negros brillaran ufanos. Las dem\u00e1s podr\u00edan quedarse calladas, Eugenia Artiles jam\u00e1s, dec\u00eda para sus adentros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Desde hac\u00eda varias semanas su madre insist\u00eda en la posibilidad de contraer matrimonio con el joven Antonio Massieu cuya familia presum\u00eda de estar muy unida a la suya. Eugenia sab\u00eda que la cercan\u00eda entre las familias se deb\u00eda m\u00e1s a la uni\u00f3n de propiedades y riquezas, que a lazos m\u00e1s puros. Antonio le ca\u00eda bien, era un buen hombre, interesado en la pol\u00edtica de la isla y del avance tecnol\u00f3gico de \u00e9sta. S\u00f3lo eso, pues no despertaba en ella lo que su coraz\u00f3n ansiaba. Un amor profundo y apasionado que lograra comprender la necesidad de ser libre, respetada y amada como a igual. Inspiraba hondo cuando escuchaba las virtudes que una buena esposa deb\u00eda tener. Antonio, como el resto de los hombres, esperaba una mujer fiel, con habilidades para llevar un hogar y la educaci\u00f3n justa para acompa\u00f1arlo en las veladas. Por supuesto, se daba por sentada la devoci\u00f3n por su esposo y una fertilidad a la altura de su apellido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2340 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/76490d0559142f471059bb5943889752.jpg\" alt=\"76490d0559142f471059bb5943889752\" width=\"155\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/76490d0559142f471059bb5943889752.jpg 442w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/76490d0559142f471059bb5943889752-207x300.jpg 207w\" sizes=\"(max-width: 155px) 100vw, 155px\" \/>Hubo una ma\u00f1ana, en que el cielo luc\u00eda despejado y el sol hac\u00eda soportable la brisa del viento, que Eugenia sali\u00f3 con su yegua a todo galope rumbo a la costa. A la joven Artiles le apetec\u00eda perderse entre las calas del Este de la isla y perder su mirada en el horizonte azul que perfilaba el mar. El camino le llevar\u00eda varias horas, pues la gran vivienda se encontraba escondida entre los barrancos del interior. Descend\u00eda por un camino hecho para cabras cuando se top\u00f3 con dos campesinos que descansaban junto a varias bestias. \u00c9stos parec\u00edan esperar a que un joven, algo m\u00e1s alejado, diera la orden de continuar el camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><br \/>\nAl o\u00edr el ruido de las pisadas del caballo, el hombre se volvi\u00f3 sin bajar las manos con las que alzaba un precario mapa. Eugenia frunci\u00f3 el ce\u00f1o al toparse con el extranjero. \u00bfQu\u00e9 diantres estar\u00eda haciendo por all\u00ed? Se pregunt\u00f3 Eugenia. No pudo continuar con sus cavilaciones al sentir el impacto de la mirada azul del hombre. Su pelo rubio ondeaba con los intermitentes golpes de viento. Ten\u00eda amplias espaldas cubiertas por una camisa de lino arremangada junto a unos tirantes que sosten\u00edan unos pantalones ajustados marrones, a juego con sus altas botas. Los d\u00edas en los que su piel hab\u00eda estado expuesta al sol le confer\u00edan un color que realzaba el azul de sus ojos. Eugenia sinti\u00f3 un latigazo en su interior cuando su mirada la recorri\u00f3 con lentitud, volvi\u00e9ndose hacia ella para enfrentarla al pie del camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2361 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/9d37edfb4e3b915c895931b3755499551.jpg\" alt=\"9d37edfb4e3b915c895931b375549955\" width=\"202\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/9d37edfb4e3b915c895931b3755499551.jpg 564w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/9d37edfb4e3b915c895931b3755499551-221x300.jpg 221w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/>Y es que Stephen no pod\u00eda creer que en medio de su b\u00fasqueda de terrenos para cultivar pl\u00e1tanos, se topar\u00eda con la visi\u00f3n de una joven de arrolladora belleza. Esta montaba sobre una yegua marr\u00f3n que brillaba por el sudor. Su amazona cabalgaba a horcajadas sobre su lomo, luciendo una falta pantal\u00f3n que muchas mujeres usaban por comodidad. Su blusa blanca de cuello de encaje se ajustaba a su torso, permitiendo adivinar su torneado busto y su cintura estrecha. Su melena azabache, cargada de rizos, se manten\u00eda recogida en la coronilla. Varios mechones ca\u00edan para acariciar un rostro de piel aceitunada, labios carnosos y ojos oscuros que lo miraban con intensidad. Stephen salt\u00f3 del mont\u00edculo de piedra al que se hab\u00eda subido para guiarse con el mapa, dispuesto a conocer a la joven que hab\u00eda aparecido en el camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Escuch\u00f3 que la joven intercambiaba algunas palabras en espa\u00f1ol que apenas pudo entender. Hac\u00eda unos d\u00edas que hab\u00eda llegado a la isla con el firme prop\u00f3sito de cultivar pl\u00e1tanos y encargarse de la empresa de importaci\u00f3n de frutas familiar desde all\u00ed. Su padre le hab\u00eda exigido que contrajera matrimonio de una vez, pero \u00e9l hab\u00eda ideado el plan de retrasar semejante calvario, sondeando la ambici\u00f3n de su progenitor. Le hab\u00eda planteado la posibilidad de ampliar el negocio que dirig\u00edan desde Londres, ubicando un punto log\u00edstico desde Canarias con la idea de producir algunos frutos para evitar intermediarios. Y Stephen Westerling padre, para asombro de su v\u00e1stago, hab\u00eda accedido. Por ese motivo se encontraba all\u00ed, necesitaba poner en pr\u00e1ctica sus conocimientos de bot\u00e1nica, por lo que deb\u00eda encontrar unas fanegadas de tierras que comprar para tal fin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Aquellos dos hombrecillos de curtidos rostros, bocas desdentadas y cuerpos pulidos por el trabajo duro, eran los encargados de acompa\u00f1arlo por la isla en busca de las tierras donde asentarse. Manuel, el mayor, hab\u00eda trabajado en un barco mercante, por lo que se defend\u00eda con el ingl\u00e9s. Lo suficiente para permitirle hacerse entender durante su viaje. El compa\u00f1ero, Jos\u00e9, s\u00f3lo serv\u00eda para cargar, llegando a re\u00edr al ver como se entend\u00eda mejor con las mulas que con los humanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">En ese momento Manuel lo se\u00f1al\u00f3, mientras parec\u00eda darle el parte a la joven del caballo. Una vez se uni\u00f3 al grupo, elev\u00f3 sus ojos para encontrarse con los de ella. Eugenia se erig\u00eda altiva, con una mirada directa y la actitud de una reina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2316 alignleft\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/dbb59714fba5471145aab8ed6bfac396.jpg\" alt=\"dbb59714fba5471145aab8ed6bfac396\" width=\"173\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/dbb59714fba5471145aab8ed6bfac396.jpg 484w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/dbb59714fba5471145aab8ed6bfac396-242x300.jpg 242w\" sizes=\"(max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/>-Ingl\u00e9s\u2014le dijo en su idioma al haber estudiado en el extranjero y codearse con la colonia inglesa. Su acento fascin\u00f3 a Stephen\u2014, est\u00e1s demasiado lejos de tu tierra. Esto es muy distinto a Inglaterra. Por aqu\u00ed no encontrar\u00e1s terrenos para cultivar pl\u00e1tanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-En ning\u00fan momento le he pedido opini\u00f3n, se\u00f1orita\u2014respondi\u00f3 sonriendo de medio lado, burl\u00e1ndose del atrevimiento femenino\u2014. Dudo que entienda algo sobre cultivos. Por su caballo, su ropa y su conocimiento del ingl\u00e9s, deduzco que es usted una joven de buena familia. Una muchacha inteligente que sabr\u00e1 que no debe entrometerse en cosas que no le conciernen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Vuelves a equivocarte, ingl\u00e9s. S\u00f3lo un necio se dejar\u00eda asesorar sobre tierras por un marinero.\u2014Eugenia entrecerr\u00f3 los ojos, divertida con la situaci\u00f3n, pues le apetec\u00eda retarse con el extranjero de gran estatura y sonrisa burlona. Se llev\u00f3 una mano como visera para ver a lo lejos y se\u00f1al\u00f3 varios puntos a medida que expon\u00eda su opini\u00f3n\u2014. Estamos en una de las zonas m\u00e1s ventosas de la isla, demasiado cerca del mar y con pocos afluentes de agua. Esta parte es muy \u00e1rida para el pl\u00e1tano. Es un fruto que necesita demasiada agua y cuanto m\u00e1s al sur se dirija, m\u00e1s des\u00e9rtico se har\u00e1 el paisaje. Ande, dese la vuelta y vaya al norte. All\u00ed el paisaje es m\u00e1s abrupto, con zonas m\u00e1s h\u00famedas y barrancos cargados de humedad gracias a las nubes que descargan agua por all\u00ed. Por lo que he o\u00eddo, los Fyffes llevan unos a\u00f1os produciendo pl\u00e1tanos por esa zona con bastante \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen jam\u00e1s hubiera cre\u00eddo que pod\u00eda encontrarse en la misma persona la belleza, sensualidad, fuerza e inteligencia que la joven pose\u00eda. Eugenia observ\u00f3 c\u00f3mo su mand\u00edbula se endurec\u00eda, creyendo que se trataba del enfado producido por su bofet\u00f3n sin manos. En cambio, Stephen realiz\u00f3 aquel inconsciente gesto para contener las sensaciones que Eugenia le provocaba. Su instinto siempre lo llevaba al camino del humor para defenderse de posibles peligros. Una mujer como ella podr\u00eda hacerle perder la cabeza, y \u00e9sta se lo confirm\u00f3 poco despu\u00e9s.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Estoy impresionado, se\u00f1orita, es el an\u00e1lisis m\u00e1s certero que he escuchado hasta el momentos. Deber\u00e9 pedir los honorarios pagados a mis asesores, expertos en agricultura y comercio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia ensanch\u00f3 una sonrisa para mostrar que poco pod\u00eda ofenderse ante la alusi\u00f3n de que pose\u00eda m\u00e1s conocimientos que sus asesores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Usted no es de aqu\u00ed\u2014Se mof\u00f3 Eugenia\u2014. Por su atuendo y el de los asesores que le acompa\u00f1an, podr\u00eda decirse que poco sabe de estas islas y de sus habitantes\u2014hizo una mueca juguetona\u2014. No pertenece a la clase pudiente inglesa que se ha asentado por aqu\u00ed. Los conozco a todos, por lo que deduzco que es un pobre diablo que ha reunido dinero suficiente para buscarse la vida por estos lares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Entiendo que debo darle las gracias a tan ilustre persona por apiadarse de m\u00ed y brindarme sus consejos\u2014respondi\u00f3 Stephen, cargando con sarcasmo y relami\u00e9ndose ante el esp\u00e9cimen de mujer que ten\u00eda delante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Puede hacer lo que le venga en gana, ingl\u00e9s\u2014recogi\u00f3 las riendas de su yegua y la azuz\u00f3 pasando por su lado sin evitar decir\u2014 . S\u00f3lo puedo decirle que por aqu\u00ed no va a encontrar lo que ha venido buscando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen rio ante el descaro de la joven que le hab\u00eda taladrado el alma con su sonrisa felina. Sin saber por qu\u00e9, el encuentro le supo a poco, quer\u00eda conocer m\u00e1s de ella. Tuvo que alzar la voz para hacerse o\u00edr mientras se alejaba, sin poder apartar los ojos de aquella mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Quiz\u00e1s, lo haya encontrado ya. Quiz\u00e1s, era a usted a quien buscaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">La risa espont\u00e1nea de Eugenia se alz\u00f3 por el aire. Mir\u00f3 sobre su hombro al extranjero que hab\u00eda enturbiado su interior con su intensa mirada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Vaya al norte, ingl\u00e9s\u2014grit\u00f3\u2014. Por aqu\u00ed no hay nada para usted.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">La mirada de Stephen se ensombreci\u00f3 ante la excitaci\u00f3n que le produjo ver las posaderas de la joven botar sobre la grupa. En cambio, la sonrisa tard\u00f3 en desaparecer de su rostro. Hab\u00eda mirado a los ojos a una descendiente de los dioses abor\u00edgenes de esas tierras, una mujer que estaba rodeada por la fuerza del volc\u00e1n que estaba seguro que fragu\u00f3 su persona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#800080;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><strong>Ambos mantuvieron el recuerdo del otro largo tiempo en su mente. El necesario para no dejar enfriar sus incipientes emociones antes de que sus caminos volvieran a cruzarse<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2314 alignleft\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/ce33308f558c47b3f1c0adcfac4c803d.jpg\" alt=\"ce33308f558c47b3f1c0adcfac4c803d\" width=\"154\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ce33308f558c47b3f1c0adcfac4c803d.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ce33308f558c47b3f1c0adcfac4c803d-209x300.jpg 209w\" sizes=\"(max-width: 154px) 100vw, 154px\" \/>En los meses estivales, la familia se instalaba en la zona de median\u00edas de la isla. All\u00ed se escond\u00edan del calor de la costa y festejaban los d\u00edas de vendimias. Los Massieu y los Artiles, en sus intentos por cerrar lazos que los unir\u00eda a trav\u00e9s de Antonio y Eugenia, decidieron pasar la temporada juntos. El humor de ella se ensombrec\u00eda cada vez que escuchaba alusiones a su feliz acogimiento entre los Massieu y la a\u00f1oranza de una nuera por parte de do\u00f1a Isabel. Eugenia decidi\u00f3 atajar la cuesti\u00f3n plante\u00e1ndole a Antonio lo absurdo de un matrimonio entre ellos. Se hab\u00edan alejado unos pasos del grupo de amigos y familia, cuando escuch\u00f3 al pusil\u00e1nime de Antonio decirle que estaba seguro de que podr\u00edan hacer una buena pareja. Enumer\u00f3 las cualidades de Eugenia, sin mencionar sentimientos profundos hacia ella, sin hacer referencia a la complicidad que deb\u00edan tener y mucho menos a la atracci\u00f3n necesaria donde sustentar una relaci\u00f3n. Eugenia no pudo estar m\u00e1s contrariada. El aleteo de continuo disgusto que formaba su nariz se mantuvo durante todo el d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Al anochecer, todos acudieron al Hotel Santa Br\u00edgida para asistir a la fiesta organizada por el Conde de la Vega Grande. All\u00ed se congregar\u00eda la alta sociedad canaria, representada por las distintas familias cuyos apellidos recordaban la influencia inglesa, flamenca y portuguesa de los siglos anteriores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia luc\u00eda un vestido de noche cuya silueta resaltaba, con escote de encaje y manga corta. El estilo manten\u00eda el recuerdo de los polisones de las d\u00e9cadas anteriores, formando una cascada de encaje, seda y pedrer\u00eda en la parte trasera. El azul zafiro que Eugenia luc\u00eda ensalzaba su belleza. Stephen no tard\u00f3 en reconocerla entre la multitud que se congregaba en el gran sal\u00f3n. \u00c9ste estaba iluminado por grandes l\u00e1mparas de cristal cargadas de velas. Eugenia se introdujo saludando a todos sus conocidos y siendo presentada a los nuevos. Cuando sus ojos se cruzaron con el apuesto caballero que la miraban indolente con sonrisa de medio lado, sinti\u00f3 c\u00f3mo su coraz\u00f3n daba un vuelco. \u00bfEl ingl\u00e9s, all\u00ed? se pregunt\u00f3 y rio por lo bajo al recordar su encuentro. La noche ser\u00e1 divertida, se dijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-1959 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/08\/7707e9f941437a34ec442a2694263a64.jpg\" alt=\"7707e9f941437a34ec442a2694263a64\" width=\"231\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/7707e9f941437a34ec442a2694263a64.jpg 864w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/7707e9f941437a34ec442a2694263a64-300x195.jpg 300w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/7707e9f941437a34ec442a2694263a64-768x500.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/>El baile comenz\u00f3 y las parejas se deslizaron por el suelo de tarima abrillantado para la ocasi\u00f3n. Eugenia disfrut\u00f3 de la compa\u00f1\u00eda de los caballeros que le hac\u00edan dar vueltas por el sal\u00f3n, siendo consciente de que bailaba otra danza muy distinta, con alguien\u00a0 que estaba muy lejos de ella. Stephen y Eugenia se lanzaban miradas, peque\u00f1os gui\u00f1os y fugaces mensajes desde la distancia que hac\u00edan bailar sus entra\u00f1as. La m\u00fasica avivaba sus sensaciones y lograba que el baile que llevaban sus ojos incendiara sus emociones. Gran parte de la noche se mantuvieron alejados, observ\u00e1ndose, siguiendo sus movimientos a lo lejos. Despu\u00e9s de recabar informaci\u00f3n sobre el otro en sutiles conversaciones y agudizando el o\u00eddo en las ajenas, sus pasos se encontraron a pie de pista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia descansaba, tomando sidra de una copa, observando a los bailarines danzar. Se hab\u00eda alejado del grupo de sus hermanos, pues comenzaban a centrar su conversaci\u00f3n en torno a su inminente compromiso con Antonio Massieu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Lo s\u00e9 todo de usted\u2014la voz grave le lleg\u00f3 junto al calor que su imponente figura, situada a su lado, emit\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Y yo de usted\u2014Eugenia volvi\u00f3 a centrar su atenci\u00f3n en los bailarines con sonrisa p\u00edcara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Por fin se hab\u00eda acercado, pens\u00f3 complacida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Me refiero a todo, incluyendo a Massieu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Aquello capt\u00f3 su atenci\u00f3n y se enfrent\u00f3 al extranjero que manten\u00eda sus manos a la espalada y se inclinaba ligeramente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfHace referencia a su inter\u00e9s en la pol\u00edtica?\u2014Eugenia sonri\u00f3 coqueta al percibir esperanzas truncadas en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-S\u00ed, justamente, hablo de eso\u2014Stephen entrecerr\u00f3 los ojos, dando forma al juego de palabras\u2014. No creo que sea capaz de gobernar a una <strong><em>isla<\/em><\/strong> como \u00e9sta. No est\u00e1 a la altura de su belleza y pasi\u00f3n, que uno puede percibir con s\u00f3lo posar sus ojos en <strong><em>ella<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia supo que hablaba de todo menos de Gran Canaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Me extra\u00f1a su opini\u00f3n, ingl\u00e9s\u2014respondi\u00f3 Eugenia con el pulso acelerado y las mejillas encendidas por el mensaje velado\u2014. Todos parecen opinar lo contrario y le auguran un gran triunfo sobre la <strong><em>isla<\/em><\/strong> que menciona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Pues yo no lo creo capaz de gobernarla, ni de adentrarse en las profundidades de sus barrancos y perderse en su c\u00e1lida oscuridad\u2014sus ojos bajaron por el escote de Eugenia\u2014. No tiene lo que hay que tener para controlar el volc\u00e1n que esconde y la pasi\u00f3n del fuego que provoca sin salir escaldado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfY qu\u00e9 propone para <strong><em>ella<\/em><\/strong>?\u2014Eugenia estaba tan eclipsada por su mirada y sus sugerentes palabras que no pudo menos que relamerse los labios\u2014. \u00bfUna invasi\u00f3n extranjera? \u00bfQuiz\u00e1s inglesa?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-No \u2014Stephen rio por lo bajo, observando el ce\u00f1o fruncido de Eugenia ante su respuesta\u2014. Me temo que la invasi\u00f3n inglesa no es la mejor opci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-S\u00ed, es cierto\u2014la joven repleg\u00f3 sus encantos para mostrarse fr\u00eda ante el rechazo del extranjero\u2014. Estoy segura de que el coraje necesario para gobernar la isla de la que hablamos se encuentra en tierras holandesas\u2014e indic\u00f3 con su mirada la cabeza del se\u00f1or Van del Valle\u2014, o puede resultarle alentador a los irlandeses O\u00b4Shanahan \u2014escondi\u00f3 su sonrisa cuando Stephen observ\u00f3 ce\u00f1udo a quien se refer\u00eda\u2014, sin duda alguna, una invasi\u00f3n como la francesa por parte de los Gouri\u00e9 ser\u00eda id\u00f3nea para <strong><em>la isla<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen entendi\u00f3 el juego de la joven y la insinuaci\u00f3n de que por m\u00e1s que tuviera inclinaci\u00f3n por \u00e9l, ten\u00eda m\u00e1s de un candidato para elegir. Sonri\u00f3, repas\u00e1ndola con la mirada. Ella, por su parte, esperaba un arranque de mal humor que sacara a relucir la intenci\u00f3n de cortejarla. Su sonrisa burlona la enfureci\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Despu\u00e9s de todo, Massieu no parece tan mala opci\u00f3n.\u2014replic\u00f3 el ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Ingl\u00e9s, este es\u00a0nuestro segundo encuentro y ya tengo clara dos cosas\u2014Eugenia alete\u00f3 la nariz, ofendida, pues no le hab\u00eda gustado que comenzara un coqueteo que terminara en burla\u2014. No tiene ni idea de cultivos&#8230; y mucho menos de <em>islas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Tras tan clara respuesta, la joven se alej\u00f3 airada, dejando al ingl\u00e9s respirar el aroma de su perfume, que dej\u00f3 tras el bamboleo de sus caderas. Ambos eran conscientes de la atracci\u00f3n que sent\u00edan por el otro; en cambio, ninguno crey\u00f3 que tan intensas reacciones llegaran a algo m\u00e1s que unas disputas dial\u00e9cticas y un sensual cortejo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#800080;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Con la llegada del oto\u00f1o, el recuerdo del ingl\u00e9s de intensa mirada y f\u00edsico imponente continuaba vivo en la memoria de Eugenia. Intentando zafarse de la posibilidad de un compromiso con Antonio, se prest\u00f3 a acompa\u00f1ar a su t\u00eda a Arucas. Hac\u00eda unos a\u00f1os que hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio con un miembro de los Gouri\u00e9 y hab\u00eda extendido una invitaci\u00f3n a la sobrina con car\u00e1cter m\u00e1s rebelde y mal car\u00e1cter, de todas. Su objetivo:hacerla entrar en raz\u00f3n y comenzar a plantearle los beneficios de convertirse en la esposa de Massieu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">La calesa, con ambas mujeres en su interior, entraba a la gran casa por la avenida, flanqueada por frondosos \u00e1rboles. Sin capota, con sombrillas en sus manos y el traqueteo del veh\u00edculo las encontr\u00f3 Stephen. \u00c9ste montaba sobre su caballo pensando en su reuni\u00f3n con Gouri\u00e9, a quien los Miller, amigos ingleses, hab\u00edan aconsejado que recurriera una vez se hubo instaurado en Arucas. Hab\u00eda comprado tres fanegas de tierra donde comenzar el cultivo del pl\u00e1tano. Gouri\u00e9 le conseguir\u00eda los materiales que ten\u00edan paralizadas las obras de la vivienda que all\u00ed ubicar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Sus cavilaciones sobre el tiempo que necesitar\u00eda trabajar en Arucas y cu\u00e1nto tiempo tendr\u00edan que esperar su visita a Las Palmas, frenaron ante la visi\u00f3n de la joven de pelo negro y ojos turbadores que tantas noches en vela le hab\u00edan ocasionado. Pesta\u00f1e\u00f3, creyendo que se trataba de una visi\u00f3n y ensanch\u00f3 una sonrisa la comprobar que era tan real como el sol que ca\u00eda sobre su sombrero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2310 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/1158dfd28d4d0625f01eeef120c418a7.jpg?w=612\" alt=\"1158dfd28d4d0625f01eeef120c418a7\" width=\"167\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/1158dfd28d4d0625f01eeef120c418a7.jpg 764w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/1158dfd28d4d0625f01eeef120c418a7-266x300.jpg 266w\" sizes=\"(max-width: 167px) 100vw, 167px\" \/>Salud\u00f3 a la se\u00f1ora y a su sobrina con galanter\u00eda, mientras disfrutaba de la sonrisa traviesa y ojos esquivos de Eugenia. Ella intentaba guardar la compostura mientras ordenaba a su revuelto coraz\u00f3n que dejara de saltar en su pecho. Sus labios se abrieron al escuchar al ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Vengo de hablar con su esposo\u2014explic\u00f3\u2014. Ha sido muy amable al encargarse del pedido que necesito para mi finca\u2014los ojos oscuros de Eugenia se entrecerraron, sab\u00eda que por fin ten\u00eda toda su atenci\u00f3n\u2014. Recuerdo que no hace mucho, alguien me recomend\u00f3 buscar tierras por el norte. En estos momentos me doy cuenta de cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda. Es un lugar donde un hombre puede afincarse y dejar que la vida le sorprenda con agradables vecinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">A la se\u00f1ora Gouri\u00e9 no le pas\u00f3 inadvertido el inter\u00e9s que su sobrina despertaba en el caballero y c\u00f3mo \u00e9sta manten\u00eda con estoicidad su mirada cargada de intenciones. Con su mano enguantada escondi\u00f3 el atisbo de risa y observ\u00f3 con inter\u00e9s la reacci\u00f3n de los j\u00f3venes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Gran consejo el que le dieron, se\u00f1or Westerling\u2014contest\u00f3 Eugenia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Este hab\u00eda dado la vuelta y acompa\u00f1aba a la calesa rumbo a la gran casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfMantiene a sus asesores, pues?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Llevo un tiempo buscando a quien me aconsej\u00f3 ubicarme por aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen carraspe\u00f3 para no re\u00edr ante la mirada escandalizada de la joven que, por el rabillo del ojo, le indicaba la presencia de su t\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfPara qu\u00e9, si puede saberse? \u2014pregunt\u00f3 tensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Para darle las gracias y mostrarle mis avances. Es posible que recurra de nuevo a sus consejos, qui\u00e9n sabe si de por vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia volvi\u00f3 a sentir como sus mejillas se coloreaba ante la confesi\u00f3n de tan arriesgada propuesta por parte del ingl\u00e9s. De nuevo, parec\u00eda interesado en ella, pero sin decir claramente si estaba dispuesto a cortejarla o no. A Eugenia le gustaba jugar, pero siempre que ella llevara la delantera. Inspirando hondo, acept\u00f3 su respuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfSi ya se hab\u00eda reunido con mi t\u00edo, por qu\u00e9 ha cambiado el rumbo, se\u00f1or Westerling?\u2014se burl\u00f3 la joven.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00a1Oh! \u2014 Stephen alz\u00f3 la vista para darse cuenta de que, efectivamente, hab\u00eda seguido a la calesa con el fin de continuar conversando con la fascinante canaria. Gui\u00f1\u00f3 un ojo socarr\u00f3n para responder\u2014. Me acabo de dar cuenta de que tengo otro asunto pendiente en la gran casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Las visitas de Westerling comenzaron a ser habituales en el mayorazgo. Una o dos veces a la semana acud\u00eda con cualquier pretexto para visitarlos, arrancarles alguna invitaci\u00f3n y mantener la doble conversaci\u00f3n que siempre surg\u00eda con Eugenia. Los Gouri\u00e9 fueron testigo de los sentimientos que se iban fraguando en la joven pareja. Una noche, despu\u00e9s de la cena, la familia Miller, los Manrique de Lara y ellos conversaron en uno de los salones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Tiempo despu\u00e9s, Eugenia se escabull\u00f3 del sal\u00f3n para perderse en el jard\u00edn tropical que su t\u00edo hab\u00eda mandado plantar. Stephen le hab\u00eda preguntado por la posibilidad de que ella saliera minutos despu\u00e9s de que se despidiera, con el fin de lograr un encuentro clandestino. Ella asinti\u00f3, con los nervios bailando en el est\u00f3mago y ojos cargados de tentaci\u00f3n. A medida que el sonido de sus pasos, junto al roce de sus faldas, se alz\u00f3 por los corredores, Eugenia sopes\u00f3 la posibilidad de que el ingl\u00e9s ya se hubiera ido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><span style=\"color:#800080;\">El miedo a ser descubiertos hizo que dejara transcurrir m\u00e1s tiempo del acordado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Una vez fuera, inspir\u00f3 hondo. Los sonidos de la noche la envolvieron sin mostrarle se\u00f1ales del ingl\u00e9s. Anduvo con paso lento, entendiendo que Stephen se habr\u00eda marchado ante su ausencia. Poco despu\u00e9s, lleg\u00f3 hasta la charca artificial llena de nen\u00fafares en la parte m\u00e1s alejada del jard\u00edn. El ruido de la hojarasca al ser movida la alert\u00f3 y sonri\u00f3 al ver c\u00f3mo la luz de la luna perfilaba la figura del hombre que le hab\u00eda robado el coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No dijeron nada. Sus siluetas se encontraron y sus manos fueron las primeras en romper las barreras de los formalismos. Eugenia suspir\u00f3 al sentir por primera vez el calor y fuerza de sus manos sobre su guante de seda. Sus manos peque\u00f1as se perdieron entre las de Stephen. Con extrema lentitud, saboreando la cercan\u00eda del ingl\u00e9s, alz\u00f3 su rostro hacia \u00e9l. Sus pies, enfundados en elegantes zapatos de tac\u00f3n acortaron la distancia que los separaba. No hablaron, ya lo hab\u00edan hecho durante semanas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><span style=\"color:#800080;\"> Hab\u00eda llegado la hora de que sus cuerpos conversaran con la libertad que provoca exponer sus corazones.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2308 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/499bdd01a1fb08ac4c5dab2617a00309.jpg\" alt=\"499bdd01a1fb08ac4c5dab2617a00309\" width=\"190\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/499bdd01a1fb08ac4c5dab2617a00309.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/499bdd01a1fb08ac4c5dab2617a00309-231x300.jpg 231w\" sizes=\"(max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/>Eugenia, fascinada por la altura y el gran t\u00f3rax de Stephen, apoy\u00f3 con suavidad la cabeza bajo su barbilla. Suspir\u00f3 al sentir las manos de \u00e9l acariciar sus brazos, llegar a su espalda y estrecharla contra su cuerpo. Un suave beso cay\u00f3 en su sien, siendo el aliciente para levantar su rostro y recibir el siguiente. Stephen la tortur\u00f3 con suaves caricias provocadas con su aliento, rozando sus labios sobre su frente, mejillas, p\u00f3mulos y en \u00faltima instancia, aspirando el aroma de su boca. Ella se mordi\u00f3 el labio para contener el deseo de besarlo. Comprendi\u00f3 que Stephen la quer\u00eda a su merced, deseando que pidiera un beso. Eugenia, a pesar de su inexperiencia, no estaba dispuesta a rogar nada. Por ese motivo atrap\u00f3 el rostro y borr\u00f3 la sonrisa sat\u00edrica con sus labios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Stephen hab\u00eda esperado escondido entre los \u00e1rboles de la hacienda, convencido de que aparecer\u00eda. El tiempo pasaba y sus ganas de verse a solas con ella aumentaban. Verla cruzar el gran jard\u00edn, con su andar elegante y sus movimientos felinos produjeron en \u00e9l la necesidad de tenerla entre sus brazos. Hac\u00eda semanas que hab\u00eda sucumbido a la verdad de sus sentimientos. Estaba hechizado por la canaria de belleza morena que parec\u00eda retar al mundo a contradecirla. Tan fuerte y tan fr\u00e1gil a la vez, pues al abrazarla se dio cuenta de su delicada figura. Se tom\u00f3 su tiempo para disfrutar de aquel \u00edntimo encuentro, el deseo aumentaba su pulso cardiaco, endureci\u00e9ndole por momentos. Intentando mantener a su peque\u00f1a fiera el mayor tiempo posible entre sus brazos, sin que el temor o arrepentimiento la alejaran de \u00e9l, disfrut\u00f3 de su tacto y su olor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen comprendi\u00f3 que no se pod\u00eda esperar una reacci\u00f3n normal en Eugenia, ella era pura sorpresa. Se burl\u00f3 de la idea de despertar temor en la joven, pues parec\u00eda contener un esp\u00edritu fuerte y una pasi\u00f3n que pocos pod\u00edan dominar. El calor abrasador de sus labios lo tom\u00f3 desprevenido. Nunca imagin\u00f3 arder en un fuego tan delicioso como el que Eugenia encend\u00eda en \u00e9l. Ambos sucumbieron ante tan ansiado beso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2317 alignleft\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/f4e84bbcd6d07ce30cd59bc5a2b57f9d.jpg\" alt=\"f4e84bbcd6d07ce30cd59bc5a2b57f9d\" width=\"171\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/f4e84bbcd6d07ce30cd59bc5a2b57f9d.jpg 394w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/f4e84bbcd6d07ce30cd59bc5a2b57f9d-236x300.jpg 236w\" sizes=\"(max-width: 171px) 100vw, 171px\" \/>Sus labios absorbieron d\u00edas de contenci\u00f3n y sus manos palparon el cuerpo con el que so\u00f1aban. En un momento de sensual locura, sus bocas se abrieron, ahondando en el otro. Sus respiraciones se agitaron, amortiguando sus gemidos con sus bocas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Los segundos transcurrieron con gran velocidad, convirti\u00e9ndose en minutos. No pod\u00edan parar, no deseaban frenar sus caricias y mucho menos abandonar el calor del abrazo. Sus bocas continuaron largo tiempo buscando, provocando y doblegando a su amante, hasta que la necesidad de tumbarse sobre cualquier superficie les hizo darse cuenta de d\u00f3nde se encontraban. Se separaron unos momentos volviendo a vislumbrar los rasgos del otro en la noche, mientras sus manos continuaron absorbiendo el adictivo tacto del otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfPuedo suponer que esto es el comienzo de la invasi\u00f3n inglesa? \u2014pregunt\u00f3 Eugenia, sonriente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Ten por seguro que s\u00ed\u2014le contest\u00f3 Stephen sorprendido ante los desquiciados sentimientos que la joven le provocaba\u2014. He reunido toda la artiller\u00eda para pelear por ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Ya no pod\u00eda centrar sus pensamientos en los cultivos y la construcci\u00f3n de la finca sin pensar en la expresi\u00f3n de sus ojos negros valorando su trabajo. Deseaba conocer su opini\u00f3n y pasar la mayor parte del tiempo con ella, recorriendo la finca situada en Trasmonta\u00f1a. En ocasiones, se recordaba que hab\u00eda huido de Inglaterra para no contraer matrimonio y casi un a\u00f1o despu\u00e9s trabajaba para poder ofrecer a Eugenia una vida como la que merec\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#800080;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2307 alignleft\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/0329ae42cdcbf1a08656e793a64ece46.jpg\" alt=\"0329ae42cdcbf1a08656e793a64ece46\" width=\"143\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/0329ae42cdcbf1a08656e793a64ece46.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/0329ae42cdcbf1a08656e793a64ece46-200x300.jpg 200w\" sizes=\"(max-width: 143px) 100vw, 143px\" \/>La llegada de los padres de Eugenia propici\u00f3 la reuni\u00f3n que ambos esperaban. Stephen hab\u00eda expresado su intenci\u00f3n de cortejar a Eugenia con el fin de contraer matrimonio en cuanto terminara la construcci\u00f3n de la vivienda. La reacci\u00f3n fue tan violenta como cab\u00eda esperar. La impasividad de Stephen y la resoluci\u00f3n en su mirada termin\u00f3 por hacer estallar el mal genio, que le desvel\u00f3 de quien lo hab\u00eda heredado Eugenia. El se\u00f1or Artiles declar\u00f3 tajante que no iba a consentir que un ingl\u00e9s, muerto de hambre, se acercara a su hija con pretensiones tan absurdas como desposarla. A Eugenia, que esperaba fuera, la hizo pasar para acusarla de est\u00fapida al no darse cuenta de que el inter\u00e9s del extranjero no era otro que la posici\u00f3n social. Padre e hija se midieron con las miradas. El silencio de Eugenia y la frialdad en sus ojos le advirti\u00f3 que no lograr\u00eda doblegar su voluntad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Por ese motivo decidi\u00f3 alejarla de Arucas, llev\u00e1ndosela a Las Palmas al d\u00eda siguiente. Antes de partir, Eugenia consigui\u00f3 citarse con Stephen. \u00c9ste le hizo prometer que evitar\u00eda el compromiso con Massieu el tiempo necesario para que pudiera asentar su negocio en la isla. A cambio, \u00e9l jur\u00f3 partirse el alma para conseguir ofrecerle una vivienda digna de ella y una vida juntos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia no volvi\u00f3 a dirigirle la palabra a su padre, cosa que poco le import\u00f3 a \u00e9ste, pues se conform\u00f3 con que la joven no volviera a mencionar al ingl\u00e9s. Ella manten\u00eda su rutina de siempre, guardando en secreto sus planes de escapar antes de que el compromiso con Massieu se hiciera realidad. Su mand\u00edbula se tensaba cada vez que escuchaba hablar sobre los planes de boda para ella y la necesidad de acelerar el proceso. Las cartas que enviaba a Arucas eran escasas, pues deb\u00eda escabullirse para enviarlas en persona. Las respuestas de Stephen eran contadas, pues s\u00f3lo le llegaba a trav\u00e9s del se\u00f1or Miller, un amigo de Londres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2312 alignleft\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/13640670bd0fdb84c0d07fff309c5258.jpg\" alt=\"13640670bd0fdb84c0d07fff309c5258\" width=\"198\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/13640670bd0fdb84c0d07fff309c5258.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/13640670bd0fdb84c0d07fff309c5258-284x300.jpg 284w\" sizes=\"(max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/>Los meses en Las Palmas transcurrieron con lentitud hasta que, pasado medio a\u00f1o, se anunci\u00f3 su compromiso sin previo aviso. Eugenia sonri\u00f3 con frialdad y mantuvo la compostura como se esperaba de ella. No explot\u00f3, sab\u00eda que no servir\u00eda de nada. En la cena en honor a ellos no dej\u00f3 de pensar en Stephen y la urgencia de cambiar de planes. La paciencia era una virtud que desconoc\u00eda, por lo que d\u00edas despu\u00e9s prepar\u00f3 una maleta, tom\u00f3 dinero y pidi\u00f3 ayuda a la familia Miller para poder llegar a Arucas. Al alba del d\u00eda siguiente, un carruaje encauz\u00f3 el camino al norte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><br \/>\nConsciente de que la noticia de su huida le dar\u00eda un par de d\u00edas de ventaja, se present\u00f3 en la casa de los Gouri\u00e9; sorte\u00f3 la gran vivienda y se dirigi\u00f3 hacia las caballerizas. Se hab\u00eda vestido con su falda pantal\u00f3n larga, botas, blusa de encaje y chaleco ajustado. Lista para montar a caballo, pidi\u00f3 que le ensillaran uno con la autosuficiencia de siempre, manteniendo su ansiedad oculta tras una sonrisa afable. Nunca hab\u00eda visitado la hacienda de Stephen pero supo d\u00f3nde se encontraba la zona de Trasmonta\u00f1a. Cabalg\u00f3 hasta llegar a una loma desde donde vislumbr\u00f3 las fanegadas regadas de apretadas plataneras. Una construcci\u00f3n sobresal\u00eda en el medio, encima de una peque\u00f1a colina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Sigui\u00f3 el camino de tierra hasta que su montura la llev\u00f3 a los pies de la gran casa de planta en U que Stephen constru\u00eda para ellos. La parte central estaba terminada, se pod\u00edan observar los anchos muros de piedra que se cubrir\u00edan de cal, los ventanales y el corredor de la parte superior que conectar\u00eda las estancias con una balconada. Quedaba mucho por hacer, pens\u00f3. No recordaba haber vivido en un lugar tan sencillo, pero no le import\u00f3. La robustez de la vivienda le otorgaba un aire de refugio que la atrajo. Era el lugar id\u00f3neo para vivir con quien amaba, sin importar nada m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2315 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/da603f5f680fdd355f39a403852d9e09.jpg\" alt=\"da603f5f680fdd355f39a403852d9e09\" width=\"182\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/da603f5f680fdd355f39a403852d9e09.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/da603f5f680fdd355f39a403852d9e09-216x300.jpg 216w\" sizes=\"(max-width: 182px) 100vw, 182px\" \/>Entre los trabajadores reconoci\u00f3 las anchas espaldas de Stephen, que entraba al interior cargando con varios tablones de madera. Era uno m\u00e1s, no le hab\u00eda quedado m\u00e1s remedio, pues era preciso terminar cuanto antes la construcci\u00f3n con el fin de comenzar su nueva vida juntos. Al salir, Stephen se sec\u00f3 el sudor de la frente con la manga. Estaba sucio, ol\u00eda a sudor, su piel estaba bronceada por el sol y su andar reflejaba tanto cansancio como determinaci\u00f3n. Qued\u00f3 paralizado en el vano de la puerta cuando se top\u00f3 con la imagen de Eugenia bajando del caballo, tomando las riendas con la mano y colocando la otra como visera mientras observaba todo a su alrededor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">La hab\u00eda echado tanto de menos que su imagen lo conmovi\u00f3. Apoy\u00f3 un hombro en el marco de la puerta, cruz\u00f3 sus brazos y sonri\u00f3 mientras absorb\u00eda cada arruga de su ce\u00f1o, cada mueca de su boca y cada suspiro de resignaci\u00f3n que emit\u00eda la joven. La ten\u00eda donde siempre la hab\u00eda querido; all\u00ed, con \u00e9l, en su hacienda. Eugenia no tard\u00f3 en advertir la intensa mirada que el ingl\u00e9s le dirig\u00eda, por lo que Stephen ensanch\u00f3 su sonrisa al contemplar su encogimiento de hombros al verse sorprendida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2362 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/192305f687a886b65e6358cd3a32c8451.jpg\" alt=\"192305f687a886b65e6358cd3a32c845\" width=\"202\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/192305f687a886b65e6358cd3a32c8451.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/192305f687a886b65e6358cd3a32c8451-300x279.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/>La joven no parec\u00eda avergonzada por presentarse sin avisar. Apret\u00f3 el paso, introduci\u00e9ndose en lo que alg\u00fan d\u00eda ser\u00eda el patio delantero con la mirada clavada en \u00e9l y la actitud de la due\u00f1a y se\u00f1ora del lugar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-\u00bfIngl\u00e9s, tienes hueco ah\u00ed dentro para m\u00ed?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Todo esto lo he hecho para ti \u2014respondi\u00f3 Stephen sonriendo, mientras se conten\u00eda para no abrazarla y besarla como deseaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Podr\u00edas haberte esmerado algo m\u00e1s \u2014brome\u00f3, arrugando la nariz, se\u00f1alando con la cabeza el caos del material esparcido en el exterior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Stephen solt\u00f3 una sonora carcajada, la tom\u00f3 de la mano y tir\u00f3 de ella para estampar su espalda contra el vano de la puerta. Sus ojos tuvieron unos segundos para sonre\u00edrse antes de sucumbir a un apasionado beso. En cuanto la realidad logr\u00f3 colarse en la mente extasiada de Eugenia, comenz\u00f3 a darle manotazos para apartarlo. Resumi\u00f3 su situaci\u00f3n urgi\u00e9ndole a decidir si estaba dispuesto a casarse con ella de inmediato y soportarla el resto de su vida. Stephen frunci\u00f3 el ce\u00f1o ante la seriedad que escond\u00eda las bromas de la joven y, sin mediar palabra, la mont\u00f3 en el caballo y juntos partieron hacia el pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><span style=\"color:#800080;\"> Agarrada a su cintura, satisfecha a pesar del futuro incierto que se abr\u00eda ante ellos, sonri\u00f3 al salir de la gran finca.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Era consciente de que tendr\u00eda que sacrificar una vida c\u00f3moda y llena de lujo por otra m\u00e1s sacrificada junto a un comerciante que hac\u00eda poco m\u00e1s de un a\u00f1o se hab\u00eda instalado en la isla. Su esp\u00edritu aventurero, tozudo y libre, le confes\u00f3 sus deseos de empezar una vida donde poner a prueba su fiero car\u00e1cter. Estaba convencida que solo era cuesti\u00f3n de tiempo que aquella hacienda se convirtiera en tierras productoras de pl\u00e1tanos junto a un negocio prospero de exportaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a0-Me gusta tu hacienda, ingl\u00e9s\u2014 le confes\u00f3 apoyada en su hombro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">-Eres lo \u00fanico que me importa, Eugenia\u2014 le respondi\u00f3, apretando la mano que se agarraba a su cintura\u2014. Y as\u00ed espero que conozcan nuestras tierras, como la Hacienda del Ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">El p\u00e1rroco qued\u00f3 sorprendido por la exposici\u00f3n de la realidad de los novios. Ella insist\u00eda en que jam\u00e1s obedecer\u00eda a su padre contrayendo matrimonio con quien no amaba y ped\u00eda encarecidamente que bendijera su uni\u00f3n con Stephen en ese preciso momento. Les llev\u00f3 varias horas de conversaci\u00f3n hasta que el p\u00e1rroco acept\u00f3 casarlos, previa recompensa econ\u00f3mica por parte de Westerling. Antes de que pudiera oficiar la ceremonia, el padre de Eugenia apareci\u00f3 bramando contra la tozudez de su hija.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Varias horas m\u00e1s, gritos, l\u00e1grimas, amenazas y lamentos fueron necesarios para que el se\u00f1or Artiles rugiera su condena al olvido. Si bien era consciente de que el p\u00e1rroco intentaba llegar a un acuerdo pac\u00edfico, a \u00e9l poco le import\u00f3. Su hija acababa de morir en aquel instante y la repudi\u00f3 para siempre. Eugenia declar\u00f3 que a partir de aquel d\u00eda ser\u00eda una Westerling y que jam\u00e1s utilizar\u00eda el apellido Artiles, pues su familia se negaba a aceptar su decisi\u00f3n de vivir junto al hombre que amaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Jam\u00e1s olvidar\u00eda el d\u00eda de su boda, por lo amargo y dulce que fue. Recibieron el santo sacramento llenos de tierra, con las ropas sucias y aspecto desali\u00f1ado. Antes de salir de la parroquia, el sacerdote confes\u00f3 que nunca hab\u00eda visto a unos novios con la hermosura del amor bailando en sus rostros. Sus manos entrelazadas fueron el v\u00ednculo que los unir\u00eda hasta el fin de sus d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2309 aligncenter\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/768bc92a2e5b6e4d5c3495a7967da306.jpg\" alt=\"768bc92a2e5b6e4d5c3495a7967da306\" width=\"246\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/768bc92a2e5b6e4d5c3495a7967da306.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/768bc92a2e5b6e4d5c3495a7967da306-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Eugenia siempre guardar\u00eda para s\u00ed\u00a0el recuerdo de la noche de bodas. Una noche m\u00e1gica en la que disfrut\u00f3 de las caricias de su esposo bajo el cielo estrellado de Canarias. Nadie apost\u00f3 por su felicidad, tampoco por la prosperidad de la pareja. A ellos poco les import\u00f3, pues se centraron en llenar sus d\u00edas de felicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><span style=\"color:#800080;\"> La historia de la familia recordar\u00eda que Eugenia y Stephen Westerling, sembraron la semilla de lo que alg\u00fan d\u00eda ser\u00eda un rumor que volar\u00eda con las notas de una fol\u00eda.\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-2375 aligncenter\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2016\/09\/12256804fc783224a0ccc6429a67badf.jpg\" alt=\"12256804fc783224a0ccc6429a67badf\" width=\"142\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/12256804fc783224a0ccc6429a67badf.jpg 500w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/12256804fc783224a0ccc6429a67badf-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 142px) 100vw, 142px\" \/><\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#800080;\">Si has llegado hasta aqu\u00ed, s\u00f3lo te queda conocer la historia de amor que surge entre\u00a0Tom\u00e1s Westerling y Luisa L\u00f3pez en El Rumor de las Fol\u00edas.\u00a0<\/span><\/h2>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-153 aligncenter\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2014\/07\/portada.jpg\" alt=\"978-84-942448-6-5\" width=\"117\" height=\"168\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estos \u00faltimos meses el blog ha tenido un aumento de suscripciones. En agradecimiento a estas personas,\u00a0he decidido compartir este relato corto con tod@s ell@s.\u00a0 \u00abLa semilla de un rumor\u00bb es una historia que surge cuando me invitan a participar en la antolog\u00eda La Primavera Solidaria de Cristian. El relato\u00a0nos lleva a la juventud de Eugenia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,17],"tags":[82,133,135],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2239"}],"collection":[{"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2239"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2239\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}