{"id":3297,"date":"2018-12-25T08:00:38","date_gmt":"2018-12-25T08:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/ventanaalpasado.com\/?p=3297"},"modified":"2018-12-25T08:00:38","modified_gmt":"2018-12-25T08:00:38","slug":"un-relato-en-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/index.php\/2018\/12\/25\/un-relato-en-navidad\/","title":{"rendered":"Un Relato en Navidad"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align:center;\"><strong><span style=\"color:#cf0e0e;\">\u00a1FELIZ NAVIDAD!<\/span><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-3299 alignright\" src=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2018\/11\/976b5ed358a22f0900b8e91cfb5a280a-e1543334006800.jpg\" alt=\"976b5ed358a22f0900b8e91cfb5a280a\" width=\"247\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/976b5ed358a22f0900b8e91cfb5a280a-e1543334006800.jpg 236w, https:\/\/original.ventanaalpasado.es\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/976b5ed358a22f0900b8e91cfb5a280a-e1543334006800-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 247px) 100vw, 247px\" \/>Este a\u00f1o me gustar\u00eda regalarles un relato. No soy dada a las historias cortas pero me pidieron que participara en una antolog\u00eda y este fue el resultado. De nuevo les har\u00e9 viajar al pasado, a las Islas Canarias. Deseo que lo disfruten tanto como lo hice yo pues cada vez que indago sobre el pasado rescato hechos jugosos para crear personajes. Como en todas mis novelas\u00a0 me baso en hechos reales para dar rienda suelta a mi imaginaci\u00f3n. Los nombres que cito son ficticios pero todo lo relacionado a las expediciones son ciertas.\u00a0<\/span><\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3 style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#666699;\"><strong>Feliz Viaje Al Pasado<\/strong><\/span><\/h3>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#666699;\">Les dejo el documento en PDF a los que no les gusta leer On Line<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><span style=\"color:#666699;\">Pincha <a title=\"RELATO_La Diosa Teline_YaraMedina\" href=\"https:\/\/ventanaalpasado.files.wordpress.com\/2018\/12\/relato_la-diosa-teline_yaramedina.pdf\">AQU\u00cd<\/a> para descargar\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\"><strong><em>La diosa Teline<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">S XIX, Isla de Gran Canaria<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela llevaba semanas luciendo una sonrisa en el rostro. Aquel a\u00f1o volv\u00edan a recibir la visita de cient\u00edficos extranjeros a las islas. Ella, a pesar de ser mujer, ten\u00eda la suerte de poder acompa\u00f1arles gracias a su padre. Este, desde su infancia, se hab\u00eda dedicado a servir a todo tipo de grupos multidisciplinares en busca de hallazgos naturales. Perico, como sol\u00edan llamarlo, comenz\u00f3 como porteador, llevando acuestas por los barrancos los fardos con los enseres de aquellas gentes. Siendo avispado aprendi\u00f3 r\u00e1pido ingl\u00e9s pudiendo as\u00ed formar parte m\u00e1s activa de las expediciones. Los a\u00f1os lo llevaron a ser el contacto directo de la <em>Royal Cientific Academy <\/em>para que organizara los viajes, log\u00edstica y hospedaje en Canarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Nada frenaba a Perico, mucho menos ser viudo a cargo de una ni\u00f1a de cinco a\u00f1os. Muchos hubieran dejado atr\u00e1s a la peque\u00f1a, pero esta era lo \u00fanico que le quedaba y sus ojos verdosos le imped\u00edan alejarla de su lado. La instruy\u00f3 en el mundo de las expediciones. Desde muy peque\u00f1a Micaela ayudaba a montar y desmontar tiendas de campa\u00f1as, ser pinche de cocina, azuzar bestias y dormir a la intemperie. Hasta que la curiosidad cient\u00edfica fue calando cada vez m\u00e1s en ella, haciendo que la joven en la que comenz\u00f3 a convertirse abriera los ojos y los o\u00eddos para captar conocimientos. Su boca, tal y como le hab\u00eda ense\u00f1ado su padre, deb\u00eda mantenerse silenciada para no molestar a los visitantes. En su ni\u00f1ez as\u00ed lo hac\u00eda, a medida que sus conocimientos se ampliaban su boca tend\u00eda a entrometerse en conversaciones vetadas para ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Micaela pod\u00eda presumir, y presum\u00eda, de haber aprendido de los mejores. Ten\u00eda doce a\u00f1os cuando particip\u00f3 de la visita a la isla de Gran Canaria de Webb y Berthelot. El equipo de expedici\u00f3n la tom\u00f3 como una mascota con la que jugar, hasta tal punto que olvidaron que la ni\u00f1a a la que le mostraba la naturaleza ten\u00eda una gran capacidad de retentiva. Webb y Berthelot, necesitaron quince a\u00f1os para poder recopilar material necesario con el fin de publicar <em>Historia Natural de las Islas Canarias<\/em>, por lo que Micaela se benefici\u00f3 de sus \u00faltimos a\u00f1os. Estos cient\u00edficos organizaban largos viajes y sus grupos sol\u00edan componerlos varias disciplinas como zo\u00f3logos, bot\u00e1nicos y ge\u00f3logos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los \u00faltimos a\u00f1os, tanto su padre como ella, hab\u00edan visto cambiar el perfil de las expediciones. La fama y la atracci\u00f3n natural de las islas no s\u00f3lo hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n de cient\u00edficos, sino que comenzaba a organizarse expediciones privadas en las que ilustres adinerados se lanzaban a visitar las islas en busca de nuevas experiencia y reconocimiento social. Micaela adoraba las noches de campamentos en las que se sentaban alrededor de una hoguera y los exploradores comenzaban a intercambiar impresiones. Con la llegada de los nuevos grupos Micaela sent\u00eda cierta nostalgia al recordar sus a\u00f1os de aprendizaje con los mejores naturalistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Micaela rondaba la veintena, era una buena moza como muchos la calificaban, pero su educaci\u00f3n lograba espantar a todos los muchachos que su padre aceptaba que la cortejaran. Ella se sent\u00eda una ilustrada, autodidacta, pero ilustrada igualmente. No se se ve\u00eda superior a sus gentes, pero s\u00ed distinta, pues Micaela envidiaba la suerte de ser hombre y explorar mundo. Cosa harto rara en las muchachas de su edad. Hab\u00eda escuchado hablar del continente y sus especies, de \u00c1frica, sus secretos y selvas en las que adentrarse, del Amazonas, y de lugares lejanos donde la nieve cubr\u00eda la tierra durante meses o desiertos donde no recib\u00edan gota de agua en a\u00f1os. Sus sue\u00f1os giraban en torno a viajar y recorrer el mundo. Aunque de todos sus suelos, lo que m\u00e1s ansiaba en la vida, era acudir al museo de Historia Natural de Londres y ver las especies del mundo reunidas en un solo edificio. Se imaginaba trabajando all\u00ed, donde se recib\u00eda una muestra o ejemplar de la fauna y flora del planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En aquel momento Micaela ten\u00eda un brillo ansioso en la mirada. En el muelle de San Telmo, en Las Palmas de Gran Canaria, esperaba al grupo de exploradores que llegaba desde Inglaterra. Su padre, a unos metros de la carreta en la que estaba subida, fumaba un puro con la vista puesta en el velero que atracaba en el dique. Ella estaba lista para emprender viaje vestida con sus ropas de faena. Una falda pantal\u00f3n de lana azul marino, camisa de lino abotonada hasta el cuello y chaleco de piel. Sus botas de ca\u00f1a ten\u00edan una buena suela con la que recorrer la isla sin miedo a dejarla atr\u00e1s. Hac\u00eda d\u00e9cadas, los cient\u00edficos que exploraban la isla llevaban el apelativo \u201cpies descalzos\u201d pues terminaban por perder el calzado en sus recorridos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Micaela salt\u00f3 con br\u00edo en cuanto su padre se puso en marcha direcci\u00f3n a los se\u00f1ores que descend\u00edan por la pasarela cargados con mochilas y vestidos con ropas de exploradores. La voz de Perico se alz\u00f3 para comenzar a dar indicaciones a los porteadores que esperaban junto a los carruajes. Su trabajo comenzaba trasladando el equipaje pesado que los visitantes ten\u00edan en las bodegas. Mientras, ella, a una distancia prudencial, acompa\u00f1aba a su padre en su guia por la ciudad. La primera noche se hospedar\u00edan en el hostal de don Feliciano, cuyas habitaciones hab\u00edan sido reservadas con anterioridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El grupo de exploradores lo encabezaba el bot\u00e1nico William Fox. Hab\u00eda visitado con anterioridad la isla y pretend\u00eda cruzarla de norte a sur en busca de especies nuevas o continuar con el estudio de las existentes. Sus amigos lo compon\u00edan dos zo\u00f3logos, dos bot\u00e1nicos y un ge\u00f3logo interesado en volcanes. Uno de los bot\u00e1nicos era quien financiaba la expedici\u00f3n. Lord Molesworth, era un aficionado bot\u00e1nico que quiso ver en persona lo que llevaba tiempo viendo sobre papel. A Micaela le llam\u00f3 la atenci\u00f3n la juventud de la mayor\u00eda de los naturalistas, por lo que cuadr\u00f3 los hombros para recibir las miradas a las que estaba acostumbrada. Unas se centraban en recorrerla saboreando su atractivo, otros se sorprend\u00edan por la presencia de una mujer y disimulaban su disconformidad; y por \u00faltimo se encontraban los que sacaban pecho, pavone\u00e1ndose para captar su atenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando sus ojos se cruzaron con los de Joseph encontr\u00f3 algo distinto. Sus ojos ambarinos le sonre\u00edan, parec\u00eda divertirse con algo que le rondaba la mente mientras la observaba. Ella levant\u00f3 una ceja interrogante y este, siendo fiel a la educaci\u00f3n inglesa, se quit\u00f3 el sombrero para presentarse extendiendo una mano enguantada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Joseph Robert Wolf, se\u00f1orita Sarmiento. \u2014la salud\u00f3\u2014 Insist\u00ed al se\u00f1or Fox para que nuestro gu\u00eda nativo fuera su padre. Ten\u00eda la esperanza de conocerla, fui aprendiz y gran amigo de Webb. Hablaba con frecuencia de la ind\u00edgena que ense\u00f1\u00f3 a leer. Se vanagloriaba de sus avances en bot\u00e1nica y su avidez por la zoolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Ind\u00edgena. \u2014repiti\u00f3 Micaela ofendida\u2014 Se\u00f1or Wolf, se ha quedado rezagado. Debe darse prisa para alcanzar al grupo de distinguidos cient\u00edficos con el que ha llegado a esta primitiva isla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Hizo hincapi\u00e9 en la palabra distinguido pues no esperaba sentir el escozor que le provocaba que sus mentores hablaran de ella como un esp\u00e9cimen m\u00e1s a inspeccionar. Joseph se encaj\u00f3 el sobrero de ala ancha sobre su cabeza entrecerrando los ojos al contemplarla. Jam\u00e1s hubiera imaginado que encontrar\u00eda en ella esa altivez, buen uso del lenguaje y mucho menos unos ojos inteligentes de un verde veteado de amarillo. Crey\u00f3 que deb\u00eda gustarle escuchar hablar de Webb y saber que estos segu\u00edan record\u00e1ndola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Tras alzar su vista para seguir su camino junto al grupo de expedicionarios, se despidi\u00f3 con una inclinaci\u00f3n de cabeza. Si bien Londres era la cuna de la modernidad en esos momentos, se sorprendi\u00f3 al comprender que aquella joven se enorgullec\u00eda de ser quien era y de d\u00f3nde proven\u00eda. Hasta tal punto que el apelativo de ind\u00edgena lleg\u00f3 a ofenderla. Sonri\u00f3 al pensar que como zo\u00f3logo ten\u00eda una hembra muy peculiar con la que tratar\u00eda durante dos meses. Mi gran mentor Webb, se dijo para s\u00ed, ahora entiendo tu fascinaci\u00f3n por aquella ni\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela sab\u00eda que viv\u00eda en un lugar privilegiado para los cient\u00edficos, pues las islas supon\u00edan un lugar donde descubrir c\u00f3mo se hab\u00eda llegado a formar lo que ellos hab\u00edan estudiado en el continente. Muchos ge\u00f3logos hab\u00edan calculado la edad de las islas permiti\u00e9ndoles conocer c\u00f3mo las especies vegetales y animales se hab\u00edan adaptado al medio. En definitiva, las islas Canarias con su caracter\u00edstica volc\u00e1nica, supon\u00eda un gigantesco laboratorio donde observar el comportamiento de la naturaleza. Por ese motivo Micaela no se avergonzaba de haber nacido all\u00ed, pues de otro modo no habr\u00eda descubierto el amor por la naturaleza ni habr\u00eda podido tener acceso a disfrutar de paisajes tan cambiantes como el que pose\u00eda Gran Canaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">La joven se alegr\u00f3 de ir en la comitiva que part\u00eda en ese momento hacia la costa norte. Ella se encargar\u00eda de organizar el primer campamento base ubicado a unos kil\u00f3metros del pueblo de Arucas. La expedici\u00f3n se encontrar\u00eda con ellos al d\u00eda siguiente, despu\u00e9s de ultimar los detalles y reunirse con el ilustrador franc\u00e9s que les acompa\u00f1ar\u00eda plasmando en papel las especies recolectadas. El recorrido les llevar\u00eda a explorar la zona de laurisilva que quedaba en la zona norte, direcci\u00f3n Agaete. Desde all\u00ed tomar\u00edan el barranco de Juncalillo que ascend\u00eda\u00a0 hasta la Cumbre. Despu\u00e9s llegar\u00edan a la costa sur atravesando el pinar de Tamadaba y descendiendo los \u00e1ridos barrancos, hasta llegar a Ayagaure.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Los vientos en mayo eran cambiantes, pod\u00edan despejar el cielo hasta dejarlo de un azul intenso o nublarlo de gris cargando con chispeantes gotas. Los naturalistas comenzaron a percibir la calidez del clima, acostumbrados a andar por las fr\u00edas tierras anglosajonas. Micaela era eficaz, se hab\u00eda ganado el respeto de sus compa\u00f1eros los porteadores y trabajaban bajo sus \u00f3rdenes con fraternidad. Su padre se encargaba de la gu\u00eda a los expedicionarios, sol\u00eda facilitarles informaci\u00f3n del terreno y los acompa\u00f1aba en todos los recorridos. Los cient\u00edficos sol\u00edan agradecer los conocimientos de los aut\u00f3ctonos pues pod\u00edan facilitarles informaci\u00f3n sobre lugares donde se pod\u00edan avistar las especies, las zonas comunes donde crec\u00edan, sabidur\u00eda tradicional, usos y costumbres de las plantas o animales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">La labor de Micaela se centraba en gestionar el campamento, cuidar de los animales y servir de ayuda a la hora de guardar las prensas con los ejemplares recolectados. Salvo que el grupo se dividiera y necesitaran a alguien para hacer de gu\u00eda. Durante las semanas que les llev\u00f3 alcanzar al valle de Agaete, Joseph y la joven se med\u00edan con las miradas. Se hab\u00eda generado cierta hostilidad entre ellos sin que la curiosidad por el otro menguara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela hab\u00eda observado desde lejos a los dos zo\u00f3logos, el se\u00f1or Paines y el se\u00f1or Wolf. Percibi\u00f3 c\u00f3mo disfrutaban con la diversidad de aves, insectos y reptiles. Ella, era gran aficionada a estos \u00faltimos por lo que no pod\u00eda dejar de prestar atenci\u00f3n a lo que dec\u00edan. As\u00ed fue c\u00f3mo escuch\u00f3 que Joseph era el cuidador asistente del \u00e1rea de Zoolog\u00eda del Museo Brit\u00e1nico; en concreto, catalogaba insectos. La mirada de esta se suaviz\u00f3 al captar una conversaci\u00f3n en la que hablaba de su trabajo en el museo y se endureci\u00f3, sin saber explicarlo, al escuchar el nombre de su prometida: la se\u00f1orita Jemima Harpur. El respingo que su cuerpo dio al reaccionar ante tal hecho le hizo fruncir el ce\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Quiz\u00e1s, se dijo para s\u00ed, los d\u00edas conviviendo a la intemperie le hab\u00edan hecho apreciar la musculatura de sus piernas embutidas en pantalones de ante y botas altas. Micaela se hab\u00eda fijado en c\u00f3mo sus esc\u00e1pulas sol\u00edan marcarse ante el esfuerzo de escalar alguna roca en busca de alima\u00f1as, sin dejar de apreciar una espalda fuerte y entrenada. El pelo cobrizo tampoco le hab\u00eda pasado desapercibido como tampoco sus ojos ambarinos con una chispa c\u00ednica bailando en ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Por su parte, Joseph, hab\u00eda admirado la destreza de la joven al manejarse en plena naturaleza con gracia. Nunca hubiera imaginado a una de sus hermanas sentada junto al fuego, rodeada de hombres, removiendo un caldo y sermoneando a los porteadores para que tuvieran un buen comportamiento. Si a primera vista crey\u00f3 estar ante una mujer adusta, con el tiempo fue captando su sensibilidad hacia la naturaleza. La ve\u00eda adentrarse entre los matorrales con suavidad, observaba c\u00f3mo sus ojos analizaban lo que ten\u00eda ante s\u00ed y captaba c\u00f3mo sus manos, al descuido, acariciaban plantas para luego llevarse las yemas de los dedos a la nariz para captar su olor. No sab\u00eda qu\u00e9 le atra\u00eda de ella, si la sospecha de una mente despierta y conocedora de los secretos de esa ex\u00f3tica tierra o su cintura estrecha y movimientos felinos con los que se ajustaba sus rizos oscuros sobre la coronilla. Ver su nuca al descubierto perlada por el sudor junto el leve bamboleo de sus caderas le hac\u00eda imaginar encuentros furtivos con la atrayente canaria. Sea como fuere, \u00e9l intentaba centrarse en el objetivo del viaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Hab\u00edan dejado atr\u00e1s la humedad que el mar de nubes llevaba a la zona norte junto a la espesura de la vegetaci\u00f3n, para sentir el fr\u00edo de la cumbre. En aquellos momentos descend\u00edan hacia la zona sur, maravillados con el cambio en la orograf\u00eda. Artenara les permiti\u00f3 dormir en cuevas tras escuchar y analizar la vida nocturna. Una noche, tanto Joseph como el se\u00f1or Paines, se hab\u00edan quedado en el campamento preparando las trampas para atrapar animales. El resto del grupo se hab\u00eda internado en la oscuridad en busca de nuevos descubrimientos y experiencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Poco antes del atardecer capt\u00f3 la curiosidad que despert\u00f3 en la joven sus aparejos. Ella cargaba con varios troncos de madera para hacer el fuego junto a otro muchacho porteador. Sigui\u00f3 de largo cruzando sus hermosos ojos con los de \u00e9l. Cuando les acerc\u00f3 la comida vislumbr\u00f3 la duda en su actitud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Esto es para aves \u2014le explic\u00f3\u2014 esta tela la colgaremos para que queden atrapados los insectos durante la noche y con esto de aqu\u00ed intentaremos atrapar a la escurridiza musara\u00f1a y los reptiles de la zona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Con esa trampa puede que caigan roedores, pero no podr\u00e1n cazar reptiles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela le indic\u00f3 aquel aspecto apretando los labios para reprimir las ganas de continuar realizando correcciones. Dej\u00f3 con el ce\u00f1o fruncido a los ingleses y se alej\u00f3 para evitar una reprimenda de su padre si se enteraba de que andaba molestando a los exploradores. Desde lejos les vio debatir las v\u00edas de escape para, unos y otros, desde la peque\u00f1a jaula que hab\u00edan fabricado. Micaela, despu\u00e9s de mucho contenerse, dej\u00f3 que su esp\u00edritu ind\u00f3mito aflorara. Rebusc\u00f3 entre las alforjas sin percatarse de que Joseph pensaba c\u00f3mo pedir ayuda a la joven. Este era consciente de la barrera que exist\u00eda entre ellos, pues no quer\u00eda molestar a Perico interes\u00e1ndose por su hija y su saber.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Meditaba la forma de descubrir hasta donde llegaban los conocimientos de Micaela cuando esta apareci\u00f3 ante ellos; en esa ocasi\u00f3n, con una gran lata vac\u00eda. La coloc\u00f3 en el suelo, humedeci\u00f3 un pa\u00f1uelo en aceite y embadurn\u00f3 las paredes del bote.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Con esto he visto caer cientos de lagartos. \u2014explic\u00f3 la joven con timidez al principio pero tomando confianza a medida que los ojos del ingl\u00e9s mostraba inter\u00e9s.\u2014 Dentro se les pone comida, cualquiera de las sobras. Ellos entran a por ella y el aceite les impide salir, pues se resbalan. Los lagartos son muy escurridizos y pueden meterse en agujeros muy estrechos. La jaula que hicieron s\u00f3lo sirve para roedores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfQui\u00e9n os ense\u00f1\u00f3? \u2014pregunt\u00f3 sopesando la simpleza y efectividad de la t\u00e9cnica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; No lo recuerdo, se lo he visto hacer a varios. \u2014Micaela se sent\u00f3 en una roca tras recogerse la falda pantal\u00f3n para continuar con la charla\u2014 Son muchos los que han pasado por aqu\u00ed. La diversidad de Canarias es muy \u00fatil para las investigaciones que hacen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; \u00bfTe gusta la bot\u00e1nica? \u2013pregunt\u00f3 Paines, tambi\u00e9n atra\u00eddo por la sabidur\u00eda que parec\u00eda mostrar Micaela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; M\u00e1s bien la zoolog\u00eda, en especial los lagartos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela sonri\u00f3 ante su confesi\u00f3n y su sonrisa traviesa deslumbr\u00f3 a los hombres. Sus ojos se hab\u00edan cerrado levemente para ayudar a sus labios a curvarse de forma adorable. Joseph tuvo que tragar saliva al poder contemplarla de cerca. La luz anaranjada de la hoguera la envolv\u00eda de manera que le parec\u00eda irreal y seductora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfHan escuchado hablar de los lagartos de El Hierro? \u2014Joseph era conocedor de su existencia pero Paines pesta\u00f1e\u00f3 dudoso\u2014 Son gigantes, dicen que del tama\u00f1o de un gato y hay una especie distinta a\u00fan mayor que habita en un islote cercano a la costa. Imag\u00ednense, una especie \u00fanica en el mundo que vive sobre una roca y no ha se la ha visto en tierra firme. \u00bfNo es curioso?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Despu\u00e9s de la primera impresi\u00f3n al escuchar a una mujer hablar con soltura utilizando vocabulario espec\u00edfico y amplios conocimientos en especies canarias, escucharon con atenci\u00f3n lo que les dec\u00eda. Minutos m\u00e1s tarde conversaban relajados sobre la fauna canaria, sus conclusiones y las observaciones hechas el \u00faltimo mes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela se despidi\u00f3 con una sonrisa agradecida en los labios, se acerc\u00f3 al grupo de porteadores y se meti\u00f3 entre las mantas que hab\u00eda preparado como camastro. Algo en el interior del zo\u00f3logo se contrajo, supo que estaba ante el mayor tesoro de las islas Canarias. A partir de ese momento Micaela se le present\u00f3 como un misterio que descubrir cuyo riesgo entra\u00f1aba perderse para siempre en sus ojos verdes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">La presencia de Perico y el resto de compa\u00f1eros hizo dif\u00edcil volver a tener una conversaci\u00f3n tan rica y llena de matices como la que hab\u00edan mantenido. La trampa que Micaela les mostr\u00f3 dio bastante m\u00e1s resultado que el que hab\u00edan conseguido hasta el momento y su mudo agradecimiento fue alzar los lagartos recogidos desde la distancia para mostr\u00e1rselos. Varios d\u00edas m\u00e1s tarde la joven se acerc\u00f3, esta vez a \u00e9l, para intercambiar impresiones sobre reptiles. Sin darse cuenta, creci\u00f3 una complicidad entre ellos que se alejaba del plano intelectual. Sus cuerpos comenzaron a reaccionar ante la visi\u00f3n del otro. Las nuevas sensaciones les paraliz\u00f3, pero la atracci\u00f3n era m\u00e1s poderosa que sus miedos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Siguiendo el cauce del barranco de Ayagaure, donde la aridez del terreno fascin\u00f3 a los visitantes, Joseph observ\u00f3 c\u00f3mo Micaela rondaba el grupo que compon\u00eda a los Molesworth, el se\u00f1or Fox y Perico. En el momento en el que el padre se alej\u00f3 siguiendo sus quehaceres, la joven se dirigi\u00f3 a los bot\u00e1nicos resuelta. Sac\u00f3 de su bandolera una planta y se la mostr\u00f3. Joseph interesado en lo que la joven pretend\u00eda hacer se acerc\u00f3 por otro lado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Mi lord, se\u00f1or Fox, espero que no os moleste que me haya acercado, pero me gustar\u00eda mostraros un hallazgo. \u2014comenz\u00f3 a explicarse\u2014 Esta ma\u00f1ana no cre\u00ed que fuera posible lo que ve\u00edan mis ojos, creo que esta es una especie distinta a la Teline canariensis. Estoy segura que querr\u00e1n volver a Inglaterra con un hallazgo como este.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">En la sonrisa nerviosa se pod\u00eda captar la ansiedad de estar ante algo importante. Las risotadas del se\u00f1or Fox amedrent\u00f3 a la joven. El azoramiento se agrav\u00f3 al ver c\u00f3mo le tomaba la rama con deprecio para echarle un simple vistazo y desechar su teor\u00eda sin contemplaciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Qu\u00e9 sabr\u00e1s t\u00fa de plantas \u2014Fox lanz\u00f3 la Teline a un lado, con despectivo\u2014 Anda, ve a hacer tus cosas. \u00bfHabe\u00eds visto, Molesworth? Esta gente se codea con un par de bot\u00e1nicos y se creen uno de ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela pesta\u00f1e\u00f3 varias veces intentado no derramar su indignaci\u00f3n y control\u00f3 como bien pudo su decepci\u00f3n. Antes de agacharse a recoger su muestra, una mano amiga se la acerc\u00f3. Cuando sus ojos se toparon con los de Joseph sinti\u00f3 verg\u00fcenza. Se alej\u00f3 de all\u00ed, no sin antes lanzar una mirada amenazadora a la cabeza canosa de los se\u00f1ores que continuaron con sus recolectas. Joseph quiso consolarla pero supo que nadie entender\u00eda su comportamiento. Estaba convencido de que hubiera reaccionado igual que sus compa\u00f1eros si no hubiera mantenido las conversaciones de las semanas anteriores. En aquel momento estaba seguro que si Micaela se atrevi\u00f3 a arriesgarse era porque estaba en lo cierto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela tuvo que contener su mal genio durante todo el d\u00eda. Quer\u00eda moler a pedradas a aquel engre\u00eddo que no se hab\u00eda parado a comprobar lo que le mostraba. Adem\u00e1s de la humillaci\u00f3n de verse repudiada, tuvo que sumarle la bronca de su padre al enterarse de su osad\u00eda. Su orgullo qued\u00f3 maltrecho cuando descubri\u00f3 que el se\u00f1or Wolf presenci\u00f3 ambos instantes. Por m\u00e1s que protest\u00f3 y blandi\u00f3 la ramita delante del rostro de su padre para hacerse entender; s\u00f3lo recibi\u00f3 una sola sentencia que daba por concluida la conversaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Y si lo fuera, Micaela, no importa. \u2014estall\u00f3\u2014 La planta seguir\u00e1 ah\u00ed hasta que alg\u00fan extranjero de la clase de ellos la encuentre y se d\u00e9 cuenta de la diferencia. Da igual cuanto veamos o sepamos, quienes tiene el poder de contarlo son ellos. T\u00fa y yo somos meros observadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela se alej\u00f3 del campamento furiosa, con l\u00e1grimas cargadas de impotencia cubriendo su rostro. Se oblig\u00f3 a ascender una de las paredes encrespadas del barranco para lograr que su enfado lo diluyera el cansancio. Minutos m\u00e1s tarde se desplom\u00f3 sobre un saliente desde donde ten\u00eda las vistas del campamento al atardecer. El ruido de piedras rodar la alerto de la presencia de alguien m\u00e1s. Joseph Wolf la hab\u00eda seguido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Siento lo que ha sucedido \u2014coment\u00f3 con la voz entrecortad por el ascenso\u2014 Creo que he seguido animales menos escurridizos que usted.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Su comentario sac\u00f3 una sonrisa pesarosa al rostro de Micaela. Ella permiti\u00f3 que se sentara a su lado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Yo conf\u00edo en su criterio, se\u00f1orita Sarmiento. Estoy seguro que lo que asegura tiene base cient\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Para lo que importa. Da igual cuanta verdad hay en lo que digo, soy mujer, de clase baja y canaria. \u2014se lament\u00f3 aniquilando el campamento con su mirada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Joseph asinti\u00f3 en silencio pues sab\u00eda que la situaci\u00f3n era compleja. El cielo rojizo junto a la brisa del viento que mov\u00eda los arbustos a su alrededor llevaron algo de paz. En c\u00f3mplice compa\u00f1\u00eda observaron el atardecer y las tintineantes luces de las l\u00e1mparas de aceite del campamento encenderse. En alg\u00fan momento sus mentes tomaron conciencia del otro, por lo que dejaron que sus ojos escaparan del paisaje para recaer en la figura sentada a su lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Joseph percibi\u00f3 la tristeza en ella, la sensaci\u00f3n de sentirse atrapada cuando se ten\u00eda tanto que experimentar. Su mano se alz\u00f3 lenta para rozar la sien de la joven que cerr\u00f3 los ojos ante su contacto. El c\u00famulo de sentimientos que hab\u00eda pose\u00eddo a Micaela fue arrollado por la caricia. Esta calm\u00f3 su tempestad haci\u00e9ndola creer que se trataba de una fantas\u00eda. Abri\u00f3 sus ojos verdes cuando absorbi\u00f3 el aliento del ingl\u00e9s. En ese instante supo que era real y redujo la distancia que separaban sus labios de su boca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">El beso result\u00f3 una caricia. Sus respiraciones comenzaron a adaptarse a medida que sus labios captaban la esencia del otro. La piel tierna de ella contra una m\u00e1s endurecida en la de \u00e9l. El aliento de ambos se entremezcl\u00f3 cuando Joseph presion\u00f3 en busca de la oquedad de ella. En el momento en el que Micaela suspir\u00f3 por su apremio, este aprovech\u00f3 para lamer su interior. Un latigazo el\u00e9ctrico recorri\u00f3 sus cuerpos en el instante en el que sus lenguas se tocaron. A partir de ese contacto el tiempo se volvi\u00f3 difuso, pues solo estaban ellos dos sumidos en un placentero beso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">La vuelta a la realidad la realizaron con lentitud, sin dejar de tocarse. Tras largos minutos en silencio, disfrutando del calor del otro, comenzaron a hablar sobre sue\u00f1os y proyectos. Fue all\u00ed, en la penumbra de un \u00e1rido barranco, donde Micaela abri\u00f3 su coraz\u00f3n confesando sus m\u00e1s \u00edntimos deseos. Ella no quiso preguntar por Jemima, la prometida, prefiri\u00f3 olvidar ese hecho. En cambio, ahond\u00f3 en Joseph para conocer su d\u00eda a d\u00eda en el Museo Brit\u00e1nico y qu\u00e9 le llev\u00f3 hasta all\u00ed. Su fascinaci\u00f3n por la zoolog\u00eda les un\u00eda pero nada como encontrar en otra persona la pasi\u00f3n por la vida un explorador. No hab\u00eda comodidad, s\u00f3lo la felicidad que produce sentirse rodeado de la salvaje naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Horas m\u00e1s tarde, recordaron que deb\u00edan volver al campamento. Deshicieron el camino riendo por lo bajo al no poder ver con claridad donde pisaban. Fue una excusa m\u00e1s para tomarse de la mano o abrazarse en la oscuridad. Joseph le dijo que se quedar\u00eda merodeando alrededor para que no sospecharan de su encuentro. Antes de despedirse la tom\u00f3 del rostro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-No dejes que el mundo se quede sin tu hallazgo. Haz que sea irrefutable tu descubrimiento.\u00ad\u2014acerc\u00f3 sus labios a los suyos. A trav\u00e9s del beso le insufl\u00f3 fuerzas\u2014 La ciencia no puede negar la evidencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Y con sus palabras, el recuerdo de sus caricias y el sabor de sus besos, Micaela se desliz\u00f3 entre las bestias para acercarse a su camastro. No durmi\u00f3, pues en su cabeza comenzaba a bullir ideas. Dej\u00f3 en segundo plano a su coraz\u00f3n atolondrado, pues no estaba dispuesta a permitir que el se\u00f1or Wolf se lo llevara como parte de su recolecta en Gran Canaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Tard\u00f3 dos d\u00edas en encontrar de nuevo la Telina. Era un arbusto de hojas verdes moteado de flores amarillas. La que Micaela hab\u00eda encontrado ten\u00eda varias caracter\u00edsticas visibles que estaba dispuesta a demostrar. El d\u00eda hab\u00eda sido caluroso en la vertiente sur de la isla cuando se acerc\u00f3 resuelta al grupo de cient\u00edficos. Joseph no andaba lejos y al verla con ramilletes en la mano le gui\u00f1\u00f3 un ojo para insuflarle fuerzas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Se\u00f1or Fox, en esta ocasi\u00f3n no voy a disculparme por la intromisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Su voz se alz\u00f3 clara sobre el resto, el bot\u00e1nico se gir\u00f3 en redondo e inspir\u00f3 aire para amonestarla. Su padre la llam\u00f3 con los dientes apretados pero ella se mantuvo impasible en su saludo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Creo que cualquier cient\u00edfico de coraz\u00f3n no cerrar\u00eda los ojos a nada. \u2014continu\u00f3 diciendo con la barbilla en alto\u2014 Menos a alguien como yo, que crec\u00ed rodeada de ellos y pude ver trabajar a los mejores. Lord Molesworth, espero que el esp\u00edritu explorador que acompa\u00f1a a cualquier bot\u00e1nico se encuentre detr\u00e1s del dinero invertido en el viaje y desee volver con algo nuevo que aportar a la ciencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Se\u00f1orita Sarmiento, cargando mulas y haciendo fuego no se tiene conocimientos en absoluto de bot\u00e1nica. \u2014bram\u00f3 el se\u00f1or Fox.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">El resto se manten\u00eda expectante pues todos hab\u00edan reca\u00eddo en el ramillete de flores amarillas que portaba en las manos. Su padre rode\u00f3 algunos pedruscos para acercarse a ella y sacarla a rastras de all\u00ed. Antes de que llegara a ella, Micaela levant\u00f3 sus muestras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Veamos, se\u00f1or Fox, cuando sabe una porteadora como yo \u2014respondi\u00f3 desafiante\u2014 Aqu\u00ed tiene la Telina Canariensis, recolectada por Webb y Berthelot, ante mis ojos. Y ahora observe la que yo le indiqu\u00e9. Los foliolos son m\u00e1s intrincados que la otra. \u2014Micaela se acerc\u00f3 para que pudiera comprobar lo que le dec\u00eda, su voz se volvi\u00f3 m\u00e1s suave al haber captado la atenci\u00f3n de los ingleses\u2014\u00bfVe sus hojas? Son m\u00e1s sedosas, toque.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Antes de que su padre la tomara del codo, lord Molesworth levant\u00f3 una mano para detenerlo. Se acerc\u00f3 a ella para inspeccionar las distintas ramas y corroborar lo que la joven dec\u00eda. El se\u00f1or Fox no sal\u00eda de su estupor, sin decir palabra toc\u00f3 y volte\u00f3 las ramas tal y como la joven le indicaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Asombroso \u2014respondi\u00f3 tras varios minutos lord Molesworth.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Se\u00f1orita Sarmiento \u2014el se\u00f1or Fox cuadr\u00f3 los hombros\u2014le debo una disculpa. Al fin y al cabo, siendo quien es, ha hecho una buena recolecta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Y continu\u00f3 con sus labores en silencio, asimilando la situaci\u00f3n y sinti\u00e9ndose molesto con la insidiosa joven.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Le agradecemos que podamos volver con otro descubrimiento m\u00e1s, se\u00f1orita. \u2014le dijo lord Molesworth que continuaba sosteniendo las dos especies de Telina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Bueno, mi lord, no he querido dec\u00edroslo pero la scrophularia que encontraron en la zona de la laurisilva ya ha sido catalogada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfEst\u00e1 usted segura? El se\u00f1or Fox asegura que\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-S\u00e9 que Berthelot vive en Santa Cruz de Tenerife. Si su viaje contin\u00faa hacia las islas del oeste, estoy segura que podr\u00e9is hacerle una visita y corroborar lo que os digo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Cuando se volvi\u00f3 para seguir con sus tareas para preparar el campamento de esa noche, sinti\u00f3 c\u00f3mo su boca tens\u00f3 una perenne sonrisa y sinti\u00f3 c\u00f3mo su pecho le dol\u00eda al contener la euforia. No le importaba aparecer en los libros, disfrutaba de solo pensar que hab\u00eda sido capaz de encontrar una especie nueva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">A partir de aquel momento todos olvidaron su g\u00e9nero y la trataron como una compa\u00f1era m\u00e1s. Micaela se volvi\u00f3 a sentir otro esp\u00e9cimen a analizar pero saboreaba cada expresi\u00f3n de asombro que provocaba cuando respond\u00eda a sus cuestiones. Joseph sonri\u00f3 orgulloso de ver c\u00f3mo la joven se hac\u00eda un hueco entre sus colegas y brillaba por su inteligencia. El resto de atardeceres tomaron la costumbre de citarse, mientras el resto se preparaba para las incursiones nocturnas. All\u00ed compart\u00edan las impresiones del d\u00eda, se acariciaban y besaban, creando un v\u00ednculo cada vez m\u00e1s fuerte y adictivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Cuando llegaron a la zona costera del sur de Gran Canaria, Micaela estaba profundamente enamorada de Joseph, pero se recordaba todas las noches que estaba comprometido y ella no era quien para pedir algo m\u00e1s que unos besos. Nada le hac\u00eda sospechar que Joseph hab\u00eda olvidado cualquier compromiso o vida en Inglaterra. De pronto sus d\u00edas los llenaban la joven canaria, dejando que su imaginaci\u00f3n le llevara a recorrer el mundo junto a ella. Los dos solos, am\u00e1ndose en medio de la foresta y disfrutando de viajes y expediciones. Joseph no necesitaba m\u00e1s. Y con esa idea bail\u00e1ndole en la mente dej\u00f3 a Paines con la b\u00fasqueda de la fauna canaria y volvi\u00f3 al campamento. Pregunt\u00f3 a los porteadores que se hab\u00edan quedado montando las casetas d\u00f3nde podr\u00eda encontrar a Micaela. Tras m\u00e1s de una hora recorriendo la costa la encontr\u00f3 en una cala donde una gigantesca monta\u00f1a de arena creaba una playa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Estaba completamente desnuda, bailando con las olas. Su visi\u00f3n hipnotiz\u00f3 a Joseph quien se qued\u00f3 recre\u00e1ndose en la imagen de Micaela surgiendo de entre las aguas. En aquel momento no lo tuvo m\u00e1s claro. No pod\u00eda dejarla atr\u00e1s, sus d\u00edas no tendr\u00edan la luz y color que ella le aportaba. Inglaterra y Jemima se le antojaban grises. Su vida estaba junto a Micaela. Podr\u00eda haber descendido y tomado a la joven en la playa, pero record\u00f3 c\u00f3mo sus besos lograban enloquecerlo; de tal forma que en ocasiones olvidaba que pod\u00edan ser descubiertos. Joseph no era del todo libre para bajar y hacerla suya, por lo que decidi\u00f3 esperar. Alarg\u00f3 su tortura cual adicto pues si bien sus pies obedec\u00edan, sus ojos no pod\u00edan alejarse de la figura de Micaela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">La \u00faltima semana de la ruta indicaba que recorrer\u00edan la costa este de la isla con menos paradas, con el fin de llegar a tiempo a coger el barco que les llevar\u00eda a la siguiente isla que explorar. Una noche, sentados alrededor de un fuego mientras uno de los porteadores sacaba un timple y hac\u00eda sonar varias melod\u00edas, Joseph clav\u00f3 su mirada en ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Volver\u00e9 a por usted.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Ella inspir\u00f3 hondo. Sabore\u00f3 con lentitud las palabras que tanto hab\u00eda ansiado escuchar y que deb\u00eda negar. No le hizo falta despegar su mirada del fuego para saber el ardor que pod\u00eda encontrar en los ojos de Joseph. Mir\u00f3 alrededor en busca de alg\u00fan testigo de su \u00edntima conversaci\u00f3n. Al observar el ambiente distendido que hab\u00eda creado el vino servido en un botijo, decidi\u00f3 responder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-No lo har\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-En eso se equivoca, se\u00f1orita Sarmiento. \u2014refut\u00f3 Joseph con una sonrisa bail\u00e1ndole en los labios al ver c\u00f3mo la joven escond\u00eda sus sentimientos\u2014 Lo har\u00e9 y cuando me ve\u00e1is descender del barco que me traiga de vuelta, correr\u00e9 hasta usted y no me volver\u00e9 a mover de su lado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Se\u00f1or Wolf, nuestras vidas no est\u00e1n hechas para compartirlas con el otro\u2014 Micaela volvi\u00f3 su rostro para enfrentarlo, el dolor de la separaci\u00f3n se hac\u00eda patente en su mirada\u2014 Vos est\u00e1is ligado a la se\u00f1orita Harpur.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Un lazo muy d\u00e9bil para mantenerme alejado, cr\u00e9ame.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">&#8211; Cuando vuelva a Inglaterra creer\u00e1 que todo ha sido un sue\u00f1o. S\u00f3lo le quedar\u00e1 el bronceado y las heridas en los brazos como prueba de su paso por Canarias. Y esas marcas se diluir\u00e1n con el tiempo, al igual que lo har\u00e1 mi recuerdo y los sentimientos que he despertado en vos. Hace tiempo que dej\u00e9 de esperar sue\u00f1os en el muelle, se\u00f1or Wolf. No hab\u00e9is sido el primero que ha prometido volver para llevarme lejos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Siento celos de las promesas de los otros. \u00bfCu\u00e1ntos ha habido? \u2014pregunt\u00f3 Joseph agradecido de que los necios la hayan dejado atr\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-No todos me ven como lo hac\u00e9is, tampoco azuzar\u00e9 sus celos. El se\u00f1or Web me prometi\u00f3 una educaci\u00f3n en Inglaterra. Como ver\u00e9is, jam\u00e1s cumpli\u00f3. Tambi\u00e9n despert\u00e9 cierta curiosidad en un franc\u00e9s, esa vez m\u00e1s como mujer que como pupila. Fue una buena forma de hacer que me sumergiera en libros y que olvidara que alguien iba a venir a por m\u00ed. Por eso, mi querido se\u00f1or Wolf, no puedo enga\u00f1arme. Y tampoco deber\u00edais hacerlo vos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Se mantuvieron las miradas largo tiempo. La tristeza que la realidad les llevaba bail\u00f3 a su alrededor. Se sonrieron, c\u00f3mplices del amor que sent\u00edan por el otro; aunque la nostalgia manchara sus labios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Continuaron el viaje sin poder volver a encontrar la intimidad que los barrancos les permit\u00edan. La despedida fue formal aunque la intensidad con la que sus ojos se miraron, guardando cada detalle del rostro amado, fue toda una declaraci\u00f3n de sentimientos. En esta ocasi\u00f3n, Micaela s\u00ed tom\u00f3 la mano enguantada que le ofrec\u00eda Joseph y cerr\u00f3 los ojos para llevarse con ella el \u00faltimo contacto, el \u00faltimo resquicio de su calor. Se mordi\u00f3 los labios para frenar las l\u00e1grimas que pugnaban por salir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Hasta pronto, mi diosa Teline.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Adi\u00f3s, mi amado ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela se qued\u00f3 plantada en el muelle, con la vista fija en el barco velero que zarpar\u00eda en cuanto levantara el ancla. Inspir\u00f3 varias veces la brisa marina, permiti\u00e9ndose el lujo de pensar en Joseph y la vida que le propon\u00eda. Su mente vol\u00f3 hasta Inglaterra para verse subiendo los escalones del Museo Brit\u00e1nico del brazo de su ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Micaela, nos vamos a casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">El aviso de su padre la trajo de vuelta, necesit\u00f3 pesta\u00f1ear para deshacer las l\u00e1grimas que ba\u00f1aban sus ojos antes de dar la espalda a la promesa en la que se hab\u00eda convertido el se\u00f1or Wolf.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Ni\u00f1a m\u00eda, no sabes cu\u00e1nto me duele verte mirar lo que nunca podr\u00e1s alcanzar. \u2014Micaela se sentaba en el pescante de la carreta junto a su padre cuando le escuch\u00f3 su lamento\u2014 Y la culpa es m\u00eda, por no recordarte donde est\u00e1 nuestro lugar. Espero que la pena que veo en tus ojos sea pasajera y que el se\u00f1or Wolf no haya prometido nada que no pueda cumplir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Todo ir\u00e1 bien, padre. A usted le debo mi pasi\u00f3n por la naturaleza y sus misterios, no ser\u00eda yo sin los libros que me deja leer. Si algo he aprendido en los a\u00f1os que me ha dejado acompa\u00f1arle, es que esa gente habla tanto como sue\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Las semanas dejaron pasar a los meses y Micaela volvi\u00f3 a recorrer la isla guiando a nuevos exploradores. Crey\u00f3 que hab\u00eda asegurado bien su coraz\u00f3n cuando dej\u00f3 partir a Joseph, pero los meses segu\u00edan transcurriendo sin noticias \u00a0mientras que ella se sent\u00eda est\u00fapida por albergar la esperanza de que cumpliera su promesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Transcurri\u00f3 a\u00f1o y medio hasta que la vida de Micaela dio un vuelco. Segu\u00eda pensando en Joseph y la posibilidad de volver a verle. Estaba segura que a esas alturas habr\u00eda contra\u00eddo matrimonio con la se\u00f1orita Harpur pero la carta que hab\u00eda recibido la acercaba a Inglaterra. O eso era lo que Micaela pregonaba. Ni la sensatez de su padre logr\u00f3 borrar su sonrisa y sus planes para el futuro. Perico sonre\u00eda al verla tan feliz, pues supo que el se\u00f1or Wolf se hab\u00eda llevado con \u00e9l parte de su hija y la tristeza hab\u00eda llenado sus d\u00edas. No quer\u00eda alentar sus esperanzas pero las noticas auguraban una nueva vida para Micaela y \u00e9l estaba orgulloso de ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">El se\u00f1or Barthelot hab\u00eda enviado una carta para invitar a Micaela a Tenerife. Hac\u00eda unos a\u00f1os que se hab\u00eda instalado en la isla vecina con la intenci\u00f3n de crear el Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Santa Cruz. En la misiva hablaba sobre la necesidad de rodearse de buenos bot\u00e1nicos y de personas expertas en los endemismos canarios. Explicaba que hab\u00eda recordado el inter\u00e9s que siempre mostraba ante sus ense\u00f1anzas. Barthelot ped\u00eda permiso a su padre para que le permitiera trasladarse a Tenerife con el fin de incorporarse a su nuevo trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela nunca acumul\u00f3 demasiados objetos personales salvo los libros que su padre hab\u00eda ido encargando. Por ese motivo viaj\u00f3 con dos peque\u00f1as valijas, una con ropa y enseres de aseo; la otra, cargada de libros. Abraz\u00f3 a su padre con fuerza y prometi\u00f3 que comprar\u00eda un billete para \u00e9l con su primer sueldo. Al rostro de Micaela lo cubr\u00eda la euforia, junto a los nervios que provocaba un futuro prometedor. En cambio, Perico, no pudo controlar sus l\u00e1grimas al ver partir a su ni\u00f1a hecha una mujer, ir derechita hacia una vida privilegiada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Durante la traves\u00eda Micaela comenz\u00f3 a elucubrar cientos de posibilidades. Se imagin\u00f3 gan\u00e1ndose la confianza de Barthelot hasta tal punto que la llevar\u00eda a visitar Londres. En aquellas enso\u00f1aciones vislumbr\u00f3 la posibilidad de visitar el Museo Brit\u00e1nico \u00a0donde sab\u00eda que trabajaba Joseph. Practic\u00f3 mentalmente el saludo que le dar\u00eda, la postura que adoptar\u00eda; incluso, lleg\u00f3 a asegurarse que la mirar\u00eda orgulloso de sus logros. En alguna ocasi\u00f3n se colaba alguna escena t\u00f3rrida donde le confesaba su tristeza por verse atado a un matrimonio de conveniencia y le ped\u00eda que le perdonara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Una sonrisa traviesa se dibuj\u00f3 en su rostro al pensar qu\u00e9 dir\u00eda si supiera de la oferta del gran bot\u00e1nico Barthelot le hab\u00eda hecho. Seguro que me envidiar\u00eda, se dijo para s\u00ed, riendo por lo bajo ante las pullas que inventaba para \u00e9l. Cuando el Puerto de Santa Cruz apareci\u00f3 ante la proa del velero Micaela recreaba escenas en las que Joseph y ella intercambiaban impresiones sobra alguna especie reci\u00e9n descubierta.\u00a0 Tal y como hab\u00edan hecho tantas veces al atardecer, abrazados en alg\u00fan rinc\u00f3n de Gran Canaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Cuando la realidad se impuso, sus entra\u00f1as comenzaron a tensarse. Agarr\u00f3 bien fuerte sus fardos, evalu\u00f3 el vestido verde oscuro que le hab\u00edan confeccionado con premura y decidi\u00f3 que estaba lista para presentarse ante su maestro. Record\u00f3 c\u00f3mo su t\u00eda Jacinta le recomend\u00f3 mantener sus rizos sujetos en la coronilla y le explic\u00f3 c\u00f3mo abotonarse el vestido que hab\u00eda elegido para ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Las enaguas, de impecable blanco, asomaron bajo su falda ampliada por una sencilla crinolina. El escote cuadrado estaba ribeteado del mismo color verde que realzaba su mirada y acentuaba su busto. Su piel bronceada resaltaba ante el encaje blanco de las mangas. Sus pasos firmes, mirada ilusionada y contoneo felino no pasaron desapercibidos en el muelle. Nada le hac\u00eda pensar que desde el momento en el que coloc\u00f3 su bot\u00edn oscuro sobre la pasarela de madera, unos ojos ambarinos hab\u00edan ca\u00eddo sobre ella sin dejar de seguirla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela, al poco de comenzar a andar por el muelle, sinti\u00f3 un cosquilleo que le hizo buscar algo sin saber qu\u00e9. Pesta\u00f1e\u00f3 varias veces para intentar separar la fantas\u00eda de la realidad pues no pod\u00eda creer que el caballero de levita oscura y sombrero negro bajo el cual asomaba cabello cobrizo, era Josephh Wolf. Su mente casi llega al colapso al darse cuenta de que los pasos del elegante extranjero se dirig\u00edan hacia ella. La mirada de Joseph era tan intensa que logr\u00f3 que la joven dejara de respirar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela escuch\u00f3 el sonido que sus valijas hicieron al caer de sus manos; aunque no pudo fijarse en qu\u00e9 estado se encontraban pues sus ojos s\u00f3lo pod\u00edan clavarse en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Se\u00f1or, se\u00f1or Wolf \u2014logr\u00f3 pronunciar en cuanto este se detuvo a unos pasos de distancia y le hizo una reverencia. \u2014Os hac\u00eda en Inglaterra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Cre\u00ed que si alguien deb\u00eda esperar su sue\u00f1o en el muelle deb\u00eda ser yo, se\u00f1orita Sarmiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Ambos sonrieron pues recordaban las palabras que cerca de dos a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda expresado la joven. Una carcajada acompa\u00f1ada de l\u00e1grimas hizo reaccionar a Micaela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Ya s\u00e9 que me dir\u00e9is que promet\u00ed ir a buscaros, pero no me pareci\u00f3 mala idea encontrar un lugar donde pudiera explotar sus dotes como naturalista y hacerla venir hasta m\u00ed. No tuve que convencer al se\u00f1or Barthelot para que nos contratara, en cuanto le coment\u00e9 mi idea de tomarla como esposa, estuvo encantado con la idea de tenerla como ayudante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela baj\u00f3 la mirada para observar sus manos temblorosas enfundadas en guantes. Unos segundos despu\u00e9s busc\u00f3 el sol hasta que percibi\u00f3 su calor sobre su desva\u00edda piel. En \u00faltimo lugar, inspir\u00f3 fuerte el aroma del mar y volvi\u00f3 a mirar a Joseph.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfDud\u00e1is?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Dudo de la realidad, creo que empiezo a darme cuenta de que todo es verdad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfY qu\u00e9 os parece, se\u00f1orita Sarmiento, la vida que os propongo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Nunca imagin\u00e9 nada mejor. \u2014Micaela ampli\u00f3 la mayor de sus sonrisas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-\u00bfAndar entre hombres hura\u00f1os, realizar grandes viajes sin comodidades, dormir a la intemperie, soportar largos recorridos a pie y estar a merced del tiempo? \u2014pregunt\u00f3 ir\u00f3nico\u2014 \u00bfEra lo que quer\u00edais?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Si,\u2014una burbujeante risa surgi\u00f3 de su interior.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Pues creo que no existe persona mejor para satisfaceros que yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Siempre y cuando llene mi est\u00f3mago con pan manido, carne seca y cualquier cosa que creamos comestible. Soy muy exigente en eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Queda anotado \u2014sonri\u00f3 a su vez Joseph acarici\u00e1ndola con la mirada\u2014 \u00bfAlguna puntualizaci\u00f3n m\u00e1s a tener en cuenta?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Si, la m\u00e1s importante. Que est\u00e9is a mi lado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Joseph no pudo contenerse m\u00e1s, acort\u00f3 distancias hasta saltarse las normas del decoro. Llev\u00f3 su mano a la nuca de Micaela y acerc\u00f3 su rostro al suyo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">-Creo que ser\u00e9 capaz de complaceros, se\u00f1orita Sarmiento. Tal y como os promet\u00ed, no voy a separarme de vuestro lado mientras viva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Y esas fueron las palabras que pronunci\u00f3 antes de ahondar en ella a trav\u00e9s de un beso que supo a tiempo de espera, noches de sue\u00f1os insatisfechos y prometedores momentos por vivir. El bullicio del muelle qued\u00f3 relegado, pues s\u00f3lo estaban ellos, abrazados, bes\u00e1ndose con ardor; conscientes \u00fanicamente de los brazos del otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Ambos recorrieron las calles de Santa Cruz sin soltarse de la mano, prometi\u00e9ndose el uno al otro una vida como solo ellos sab\u00edan apreciarla. Siempre juntos, sobre la senda que la naturaleza desplegar\u00eda para que se adentraran en busca de respuestas y nuevos descubrimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">A\u00f1os m\u00e1s tardes, Micaela sub\u00eda los escalones del Museo Brit\u00e1nico del brazo de Joseph como su esposa y compa\u00f1era de investigaci\u00f3n. Hab\u00edan sido invitados a la conferencia que expondr\u00eda su labor sobre el Lagarto Gigante de El Hierro y sus peculiaridades. Aquel fue el primero de muchos viajes m\u00e1s, explorando, saciando y venerando el amor que les un\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><span style=\"color:#666699;\">Micaela comprendi\u00f3 que no se deb\u00eda esperar a los sue\u00f1os en el muelle. Se deb\u00eda salir en su busca, pues nunca sab\u00edas cu\u00e1n lejos los ibas a encontrar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#666699;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta entrada les dejo un relato como presente navide\u00f1o.  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